
En el principal punto allanado, la mañana de este martes, por la Policía de Control de Drogas (PCD), en el dique La Mora, en Cartago, un altar llamó la atención de los agentes. En un rincón, los dueños de la propiedad tenían un altar al santo de los narcos: Jesús Malverde.
En el altar se aprecian varios objetos relacionados a la muerte, balas, billetes y monedas, que es un aspecto característico entre los traficantes de drogas.
La “devoción” a este personaje nació en Sinaloa, México, y responde a la creencia de que auspicia el éxito en las operaciones del tráfico ilícito de sustancias prohibidas.
Desde las 6 a. m., las autoridades antidrogas ejecutan un amplio despliegue en Cartago para golpear a la estructura criminal más poderosa del centro de la provincia: Los Maruja.
El Ministerio Público junto con la Policía de Control de Drogas (PCD), dirige allanamientos en zonas como el dique Miraflores en San Nicolás de Taras, que es uno de los territorios controlados por esta organización liderada por dos hermanos de apellidos Sánchez, alias Machillo (actualmente preso por homicidio) y alias Pepe.
Stephen Madden, director de la Policía de Control de Drogas (PCD), explicó que uno de los sitios intervenidos funciona como un búnker que, aunque por fuera parece una estructura cerrada, por dentro es una especie de cuartería.
“Tenemos más de 15 personas ahí que tenemos que someterlas a un proceso de identificación y ver si alguno corresponde a los vendedores que hemos estado identificando”, explicó Madden.
De acuerdo con las autoridades policiales, hasta el momento se ha decomisado cerca de 5.500 dosis de distintas drogas y más de ¢1 millón en efectivo.
