Orlando Aguirre Gómez, presidente de la Corte Suprema de Justicia, condenó “enérgicamente” la agresión sufrida por la jueza de ejecución de la pena, el pasado 17 de abril.
“Ningún acto de violencia, intimidación o acoso contra quienes ejercen funciones jurisdiccionales puede ser tolerado en un Estado social y democrático de derecho”, expresó Aguirre.
Mediante un comunicado, añadió que “agredir a una jueza por desacuerdo con sus resoluciones constituye una grave afrenta, no solo contra su integridad personal, sino también contra la independencia judicial y contra el sistema de justicia en su conjunto”.
Al mismo tiempo, solicitó que la investigación sea “pronta, rigurosa e imparcial”, para que permita esclarecer las circunstancias en que ocurrió el ataque, a la vez que espera, “que los responsables respondan conforme a la ley”.
“Hacemos un llamado al respeto de la labor que desempeñan jueces y juezas, fiscales, defensores públicos, agentes, así como el personal auxiliar, técnico y administrativo que diariamente sirve al país desde el Poder Judicial. Su trabajo es esencial para la convivencia democrática y la paz social”, consignó el jerarca.
En su criterio, es reprochable la forma en que se habrían cometido los hechos: “No permitiremos que el miedo, la amenaza o la violencia pretendan doblegar a quienes tienen la responsabilidad de aplicar la ley con independencia y firmeza”.
El jerarca insistió que Costa Rica no merece quedar atrapada en una espiral de violencia y confrontación. “Este es un momento para la unidad nacional, el respeto institucional y el compromiso colectivo de construir una sociedad más justa, segura y pacífica”, concluyó.
