El Caso Éxodo se considera la segunda fase del Caso Granero, una investigación que inició la Fiscalía de Narcotráfico y Delitos Conexos junto con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y que permitió el 29 de enero de 2025 la captura de Edwin Vargas García alias Sobrino, cuando salía de un lujoso condominio en Granadilla de Curridabat.
El nombre ‘Éxodo’, según una fuente judicial relacionada con la investigación, se eligió como símbolo del libro de la Biblia que lleva ese mismo nombre y que narra la liberación del pueblo judío que fue esclavizado por los egipcios.

En este caso, con la desarticulación de la estructura criminal del alias Sobrino, las autoridades judiciales consideran que se liberó a la comunidad de barrio Sinaí en Granadilla de los actos violentos relacionados con las ventas de drogas que ejercía la estructura delictiva.
Michael Soto, director interino del OIJ, explicó que el grupo se autodenominaba el cartel del Noreste de San José, ya que dominaba la venta de sustancias prohibidas en las siguientes zonas:
- Barrio Sinaí, Granadilla, Curridabat.
- Granadilla, Curridabat.
- San Pedro, Montes de Oca.
- Purral, Goicoechea.
- Piso de tierra, Purral, Goicoechea.
- Tico Block El Carmen, Goicoechea.
- Calle Fallas, Desamparados.
- El Futuro, Alajuela.
- Cinco Esquinas, Tibás.
- Bario Cuba, San José.
- Vásquez de Coronado.
Soto detalló que en el Caso Granero se investigó una serie de homicidios vinculados con pugnas entre el grupo de Sobrino y la estructura de Michael Quesada Meléndez alias Shaggy. Tras esa operación decomisaron dinero en efectivo, joyas y más de ¢800 millones.
Con la causa Éxodo en la que se detuvo a 18 personas, se busca la anotación de propiedades, vehículos, dinero y otros bienes por un monto aproximado de ¢700 millones. “Llevamos decomisados cerca de diez vehículos y motocicletas de alta gama, una cantidad importante de dinero en efectivo que no hemos logrado contabilizar y al menos siete armas de fuego”, explicó Soto. Entre los dos casos, los bienes incautados suman más de ¢1.500 millones.

Entre las actividades delictivas que la Fiscalía y el OIJ atribuyen a alias Sobrino está la extracción ilegal de oro en Crucitas de San Carlos. En abril de 2025, las autoridades allanaron una finca ubicada en ese distrito donde decomisaron ganado, aves exóticas y armas que estaban enterradas. Esa propiedad, presume la Policía Judicial, era usada para actividades auríferas ilegales.
Cuando el presunto cabecilla fue detenido, se le decomisaron una cadena de oro valorada en ¢26 millones, un reloj marca Rolex con incrustaciones de diamantes valorado en ¢40 millones, así como dos anillos y un dije de San Miguel Arcángel con un valor total de ¢34 millones.
