El terremoto de magnitud 7,7 que ocurrió este viernes 9 de octubre en Panamá se sintió durante un periodo prolongado en Costa Rica, aunque las intensidades percibidas en el territorio nacional no fueron tan altas. Varias personas en redes sociales comentaron inclusive que se sintieron mareados.
La magnitud del sismo y la distancia entre el epicentro y Costa Rica explican esta duración, según el sismólogo Leopold Linkimer, de la Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica (UCR).
El especialista explicó que, cuanto mayor es la distancia con la zona donde se origina un terremoto, las ondas sísmicas llegan a diferentes velocidades. Esto provoca que el movimiento se perciba durante más tiempo, incluso en comparación con lo que experimentan las personas cercanas al epicentro.
“Entre más distante estamos del epicentro, entonces las ondas sísmicas llegan con diferentes velocidades al lugar donde nos encontramos, y por eso la totalidad del movimiento se siente como más extenso, mucho más de como lo pudieron haber percibido las personas en la zona epicentral”, explicó Linkimer.
El sismólogo señaló que la duración de un temblor depende de varios factores, entre ellos su magnitud y la distancia a la zona de ruptura. En este caso, el terremoto alcanzó una magnitud preliminar de 7,7, lo que permitió que sus ondas sísmicas se percibieran en una región extensa.
“El sismo se sintió con cierta intensidad en Costa Rica debido a su gran tamaño”, indicó el especialista, quien añadió que el movimiento se percibió prácticamente en todo el territorio nacional.
Linkimer destacó que, aunque las intensidades registradas en Costa Rica no fueron tan altas, la duración del movimiento fue una de sus características más perceptibles.
¿Dónde ocurrió el terremoto que se sintió en Costa Rica?
El terremoto ocurrió a las 11:56 a. m. de este viernes 9 de octubre en la región de la península de Azuero, Panamá.
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se localizó 12 kilómetros al oeste-suroeste de Pitaloza Arriba, a una profundidad de 12,6 kilómetros.
Linkimer explicó que se trata de un terremoto superficial, cuya profundidad se estimó preliminarmente entre 10 y 33 kilómetros.
El especialista ubicó el origen del movimiento en la zona de límite entre la placa de Nazca y la microplaca de Panamá. Sin embargo, aclaró que todavía se requieren análisis para determinar el origen específico del terremoto.
Una posibilidad es que el movimiento se haya producido directamente por la interacción entre ambas placas, mediante una combinación de subducción y desplazamiento lateral.
Otra posibilidad es que se haya originado en fallas de la placa superior, entre ellas la falla Azuero, ubicada en la península panameña del mismo nombre.
¿Las réplicas del terremoto de Panamá pueden seguir sintiéndose en Costa Rica?
La RSN advirtió de que podrían presentarse réplicas importantes del terremoto durante las próximas horas, días, semanas e incluso meses. Algunas de ellas podrían percibirse nuevamente en Costa Rica.
Al momento de sus declaraciones, Linkimer indicó que la RSN había registrado unas 10 réplicas considerables. No obstante, explicó que la ubicación de estos movimientos fuera de la cobertura de las estaciones de la RSN dificulta la localización de los eventos de menor magnitud.
El sismólogo señaló que la institución sí puede localizar y proporcionar información sobre las réplicas de mayor magnitud.
Walter Jiménez, analista de sismología del Ovsicori-UNA, también explicó que las estaciones sísmicas en Costa Rica pueden captar principalmente las réplicas de mayor magnitud que se produzcan en Panamá.
Según Jiménez, la red costarricense podría detectar movimientos de magnitud superior a 4,5, mientras que las réplicas menores resultan más difíciles de registrar por la distancia.
El especialista señaló que podrían producirse numerosas réplicas de baja magnitud y que algunas podrían superar la magnitud 6.
De acuerdo con el USGS, después del terremoto principal se registraron varias réplicas, entre ellas una de magnitud 5,8 a las 12:37 p. m., que también se sintió en Costa Rica.
A las 2:25 p. m. ocurrió otro movimiento que se percibió en territorio costarricense. El USGS le atribuyó una magnitud de 6,9, mientras que el Ovsicori reportó una magnitud de 5,8 y una intensidad IV (moderada) en Costa Rica.
¿El terremoto de Panamá podría activar fallas sísmicas en Costa Rica?
Linkimer explicó que el terremoto de Panamá también podría desencadenar movimientos en fallas ubicadas en Costa Rica, mediante un fenómeno conocido como sismicidad inducida o disparada.
Sin embargo, aclaró que este fenómeno no ocurre después de todos los terremotos y que, en este caso, se trata únicamente de una posibilidad.
Sobre la relación entre distintos movimientos sísmicos, Walter Jiménez, analista de sismología del Ovsicori-UNA, explicó que los terremotos registrados en los últimos meses en Colombia, Perú y Panamá tienen orígenes diferentes. Por esta razón, señaló que no se puede afirmar que uno haya provocado otro.
El especialista también se refirió a la actividad sísmica de Costa Rica y a la posibilidad de que ocurra un terremoto en la zona sur del país.
Según explicó, los estudios científicos identifican cinco antecedentes sísmicos en esa región, con periodos aproximados de cuatro décadas entre los terremotos. Jiménez señaló que ese intervalo de tiempo ya se cumplió, de acuerdo con los registros que mencionó.
A esto se suma la información obtenida mediante la instrumentación instalada en la zona sur, la cual, según el analista, muestra una acumulación importante de energía.
Jiménez indicó que estos datos forman parte de los estudios sobre la actividad sísmica de la región. No obstante, aclaró que no es posible determinar cuándo ocurrirá el próximo terremoto en Costa Rica.
Por esta razón, el especialista insistió en la importancia de que la población se mantenga preparada ante la posibilidad de un movimiento sísmico, particularmente en la zona sur del país.
