
El Ministerio Público confirmó, la tarde de este martes, que Pamela Royo, de 40 años y madre de dos hijos, habría sido decapitada por oponerse a vender droga para un proveedor del prófugo de la justicia, Alejandro Arias, alias Diablo.
La Fiscalía señala que la mujer habría sido interceptada y posteriormente llevada hasta una casa, donde la asesinaron de siete disparos y luego desmembraron su cuerpo.
Los hechos ocurrieron en junio del 2024 en el barrio Carmen Lyra, en la comunidad de los Laureles, Turrialba. El crimen trascendió cuando los sospechosos lanzaron la cabeza de la víctima en el corredor de una vivienda y horas después apareció el cuerpo en una zona boscosa que colinda con un parque infantil.
Este martes, agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvieron a una pareja de hermanos, sospechosos de participar en el homicidio. Se trata de una joven de 19 años y un hombre de 34, ambos de apellido Marín. A ella se le señala por el delito de favorecimiento real y a su hermano por homicidio calificado.
El Ministerio Público confirmó que también hay una sospechosa de apellido Lee, vinculada con un presunto delito de favorecimiento real. Información preliminar indica que las sospechosas fueron informadas de que Royo había sido llevada a ese lugar donde fue asesinada y, a pesar de que la ofendida había sido reportada como desaparecida, ocultaron información a las autoridades.
El director interino de la Policía Judicial, Michael Soto, declaró esta tarde que, además de estas personas detenidas, a dos menores de edad, quienes estaban recluidos por otro delito, se les vincula en este proceso.
Soto enfatizó la crueldad con la que los perpetradores atacaron a la mujer, “sin duda alguna es un acto muy atroz, es una especie de mensaje que un grupo quizás quería darle al otro”, dijo Soto.
Para él, el hecho de desmembrar a la ofendida “en un lugar simbólico, puede tener algún tipo de significado por la disputa de territorios”.
La Fiscalía de Turrialba informó que solicitará medidas cautelares en contra del hombre y las dos mujeres ante el Juzgado Penal de la localidad, en una audiencia que aún no ha sido programada.
El caso se mantiene en investigación, dentro de la causa 24-000540-0067-PE.
