
La incertidumbre carcome a una familia de nicaragüenses desde que Junieysis Adely Merlo Espinoza, una joven oriunda de San Juan de Río Coco, de 29 años, perdió contacto con ellos. Juni, como le dicen de cariño en casa, es madre de dos gemelas y llevaba diez años viviendo en Costa Rica, pero, pese a la distancia, nunca había cortado comunicación con sus allegados.
Su padre, Maximiliano Merlo, está convencido de que algo le sucedió a su hija, pues la información que hasta ahora ha trascendido no termina de tener sentido para él y afirma que su hija sufría de maltratos.
El Lunes Santo fue la última vez que habló con ella, según relató a La Nación. En esa conversación, recuerda que le preguntó si saldría a pasear en Semana Santa y ella le contó que no, porque en Costa Rica hacía mucho calor y a las niñas, de cuatro años, les hacía daño el sol.
A Junieysis no le gustaba la playa y siempre prefería quedarse en casa, según explica Maximiliano.
Su padre cuenta que la joven vivía en Santa Ana y, de acuerdo con el reporte de su desaparición, presentado ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), ese fue el último lugar en el que se le vio.

En esa misma conversación telefónica, Maximiliano narra que Juni, como cariñosamente la llama, le pidió que le hiciera una videollamada más tarde para despedirse de una de sus hermanas, quien viajaría al extranjero, pero cuando intentó marcar, no respondió más el teléfono.
Maximiliano asegura que la única persona que conoce el paradero de su hija es su pareja y padre de sus hijas, un costarricense de apellido Calvo. Juni comenzó una relación con este hombre hace aproximadamente ocho años.
“Me suena mal”
Al no obtener respuesta de su hija, su padre contactó a Calvo el 1.° de abril. En esa conversación, afirma que el hombre le explicó que la mujer estaba en la playa con unas amigas y que el objetivo del viaje era grabar videos en la plataforma TikTok. Además, le indicó que la dejó en un supermercado, donde una amiga la recogería para viajar al mar.
“Eso a mí me suena mal, porque la Juni no es TikTokera, ella no es TikTokera. El trabajo de ella era cuidar las niñas y cuidar la casa, si salía era a hacer un mandado con su pareja. Eso me suena mal”, dijo a La Nación.
Al respecto, el Organismo de Investigación Judicial declinó indicar si hay personas sospechosas por la desaparición de la joven mamá.

En medios de comunicación ha circulado que Junieysis es TikToker y en su perfil de Facebook se identifica como creadora de contenido, pero su padre asegura que no es así. En esa plataforma, como pasatiempo, solo comparte videos con sus hijas, imágenes de sus paseos y actividades familiares, aunque no se dedica a eso.
Las sospechas de Maximiliano aumentaron cuando Calvo le dijo que se tranquilizara porque su hija llevaba dinero, pero luego se enteró de que no se llevó su celular al presunto paseo del cual no regresó.
“Él (Calvo) dijo que lo dejó (el teléfono) porque era un teléfono caro y él le dijo que llevara un teléfono más barato”, agregó Merlo, quien reclama que la pareja de su hija no les brinda información.
“No sabemos si está muerta, no sabemos si está secuestrada. (...) Si está viva dígame dónde está, y si está muerta también, dígame”, suplicó.
“Era represivo con ella”
El padre de Juni cuenta que la relación entre su hija y Calvo era compleja. Relata que incluso rompieron su vínculo por un tiempo después de que nacieron las niñas, porque el hombre habría enfrentado un presunto caso de acoso sexual en perjuicio de una compañera del trabajo.
Luego de que se enteró, esta joven decidió dejarlo, aunque tiempo después regresó con él. En apariencia, el hombre la ofreció una vivienda estable para ella y sus hijas.
Aunque vivían lejos, Maximiliano reitera que Junieysis era muy cercana con sus familiares y “todo lo contaba”.
“Una noche, una vez enojado, lo mira desde la verja de la ventana alrededor de la casa y ella llama a la Policía y dice que andaba armado. (Calvo) Tenía una pistola en la mano”, narró el padre uno de los episodios que habría vivido su hija con este hombre.
Además de ese evento, afirma no recordar que la golpeara, pero sí rememora que Calvo no la dejaba salir de la casa y que era, en apariencia, “represivo con ella”. El sujeto aparentemente le cuestionaba las llamadas telefónicas y le exigía saber con quién hablaba. Muchas veces, dice, su hija solamente estaba hablando con él.
Si usted tiene información que ayude a dar con Junieysis puede brindarla al teléfono 800-8000645 o al WhatsApp 8800-0645 del Centro de Información Confidencial del OIJ.
