
Un operativo policial en Crucitas, en la frontera norte del país en San Carlos de Alajuela, dio con la aprehensión de 16 personas vinculadas con actividades de minería ilegal y el decomiso de herramientas utilizadas para la extracción de oro.
La intervención fue realizada por oficiales de la Fuerza Pública en conjunto con la Policía de Fronteras, la Policía de Migración y el Ministerio de Salud.
Según informó el Ministerio de Seguridad Pública, las autoridades intervinieron tres cuarterías que eran de interés policial debido a la cantidad de personas que se albergaban en esos lugares.
El subintendente Víctor López, jefe de la delegación cantonal de la Fuerza Pública de Los Chiles, explicó que dichos sitios eran utilizados como centros de operaciones por los oreros.

Las 16 personas aprehendidas son de nacionalidad nicaragüense que se encontraban en condición migratoria irregular. Estas fueron puestas a la orden de la Policía de Migración.
Durante las inspecciones también se decomisaron diversas herramientas utilizadas para la minería ilegal, entre ellas palas, picos, macanas, focos y radios de comunicación.
Además, las autoridades ubicaron a tres personas que mantenían en su poder dinero en efectivo tanto en moneda nacional como en córdobas nicaragüenses, por lo que se realizaron coordinaciones con el Ministerio Público.

Sector de Conchuditas
López indicó que las acciones policiales también se han reforzado en el sector de Conchuditas.
“El trabajo policial nos ha permitido ubicar pilas con cianuro, combustible y también decomisar motores, plantas y herramientas como palas, picos y macanas que utilizan para la extracción de material”, explicó.
A inicios de marzo, La Nación ingresó al cerro Conchudita, en Cutris de San Carlos, donde una nueva invasión minera ha dejado evidencias del uso de cianuro en la margen del río San Juan.

Durante el recorrido por el sitio se constató que la devastación en este segundo punto es incluso mayor que en otras zonas de Crucitas. La extracción de oro ha arrasado amplias áreas del terreno.
En el lugar era visible una excavación de unos 20 metros de profundidad, donde los mineros ilegales localizaron una veta de la que extraen material aurífero. En ese punto se contabilizaron 45 sacos de cuarzo. Cada uno, similar en peso a un saco de cemento, ronda los 45 kilos y es transportado a hombros montaña abajo.
Frente a ese campamento, en lo profundo de un barranco de unos 50 metros, otro hallazgo dejó en evidencia una práctica aún más grave: la construcción de dos piletas a las que, según han informado las autoridades, se les vierte cianuro para la extracción del oro.
Ese procedimiento, completamente artesanal y carente de controles técnicos, representa un foco de contaminación tanto del suelo como de un pequeño riachuelo que corre montaña abajo.
El cianuro de potasio es un sólido blanco en forma de gránulos, con un ligero olor a almendras, altamente tóxico y cuya comercialización está prohibida en Costa Rica.
