
El principal sospechoso de asesinar a la joven madre Junieuysis Merlo Espinoza, su expareja de apellidos Ramírez Calvo y de 57 años, habría contratado a un operario de maquinaria para realizar movimientos de tierra en una propiedad y abrir un hueco para “introducir unas alcantarillas”, pero una hora después, apareció de forma sorpresiva y exaltado para pedirle que lo cerrara.
Según el legajo judicial, durante una visita de agentes judiciales a la casa del sospechoso el 5 de abril, en un condominio de lujo de Santa Ana, este les habría dicho que poseía otros lotes en el residencial y, en uno de ellos, tenía pensado construir varios apartamentos. Les manifestó que días atrás había metido maquinaria para construir 16 apartamentos.
El 6 de abril, el sospechoso le envió a un investigador judicial una fotografía en donde se mostraba dos recibos por pago de movimientos de tierra a una empresa.
Uno de los encargados de esa empresa fue entrevistado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y confirmó que uno de sus trabajadores, de apellido Chavarría, realizó esas labores.
Chavarría aseguró que entre el lunes 30 y el martes 31 de marzo realizó una limpieza del lote de Ramírez. Recordó que el día 31, al ser aproximadamente las 07:10 a. m., el sospechoso le dijo que necesitaba que ampliara el hueco en profundidad y ancho, “ya que necesitaba introducir unas alcantarillas”. El peón cumplió con lo solicitado.
Luego de eso, Ramírez se perdió de vista por la calle y él continuó con sus labores.
“Al ser aproximadamente las 8 horas aproximadamente o una hora después de que le había indicado que ampliara el diámetro del agujero (no precisa hora exacta), llegó nuevamente Ramírez sorpresivamente y de forma exaltada, le manifestó a Chavarría, operario del back hoe, que mejor le tapara el pozo que le había ampliado una hora antes“, dice el expediente.
Agrega que el operario se trasladó nuevamente al sitio y cubrió el pozo, “compactándolo con la retro pala”.
“Seguidamente, Ramírez se perdió de vista por la calle recién confeccionada”, dice el expediente judicial.

Junieuysis Merlo Espinoza, de 29 años, desapareció el 31 de marzo. Fue encontrada sin vida la madrugada del jueves 9 de abril en Santa Ana. Tras los resultados de la autopsia, se determinó que Junieysis murió por asfixia.
El principal sospechoso, su expareja y propietario de panaderías, fue detenido en Cartago luego del hallazgo del cuerpo. Las diligencias permitieron ubicar el cuerpo en un condominio de lujo en Santa Ana, propiedad de Ramírez Calvo, en el mismo lugar donde se realizaron los movimientos de tierra.
