
Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y funcionarios de la Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada allanaron, la madrugada de este miércoles, la Delegación de la Fuerza Pública de Pococí, inaugurada el 1.° de setiembre por la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado.
Además, fue intervenida la delegación policial de Puerto Viejo de Sarapiquí, en el marco de una serie de allanamientos relacionados con la detención de varias personas presuntamente vinculadas con Alejandro Arias Monge, alias Diablo.
Entre ellas se encuentran dos jueces de la República que, en apariencia, habrían favorecido a miembros del grupo criminal; una agente del Organismo de Investigación Judicial que habría hecho lo mismo y la hermana de alias Diablo, una mujer de 46 años que habría gestionado los supuestos favores a través de los funcionarios judiciales.
La noche del martes, durante un operativo en Guápiles, agentes del OIJ también abatieron a quien consideraban uno de los eslabones más importantes de la organización comandada por Arias Monge, un exagente de la Policía Judicial identificado como Randall Delgado Mora, conocido como Míster Músculo.
La mañana de este miércoles se dio a conocer que también fue detenido un policía de la Fuerza Pública de Sarapiquí que, en apariencia, filtraba información sensible sobre operativos policiales y hasta la ubicación de las patrullas de sus compañeros. Además, se presume que vendía la droga que decomisaba.
Vladimir Muñoz, subdirector del Organismo de Investigación Judicial, confirmó que durante los allanamientos a la delegación policial de Sarapiquí se encontró droga debajo del colchón de este funcionario, de apellidos Umaña Araica. También tenía en su oficina partes policiales en los que se acreditaba el decomiso de droga.
El martes, acompañaron a la mandataria a la inauguración de la Delegación de Pococí el ministro de Seguridad, Gerald Campos; el ministro de Justicia, Gabriel Aguilar; el vicepresidente, Douglas Soto Campos, y el primer caballero, Jeffrey Umaña.
La mandataria indicó que la delegación policial tuvo un costo de $3 millones y es la cuarta que se inaugura durante la administración Fernández Delgado para, según dijo, mejorar las condiciones de trabajo de los oficiales de la Fuerza Pública.
Durante el discurso de inauguración del centro, Fernández describió a Pococí como una de las zonas más calientes en el contexto de seguridad. Dijo, además, durante el discurso, que los policías sentenciados por colaborar con bandas criminales serán recluidos en el Centro de Alta Contención de la Criminalidad Organizada (CACCO), el cual está en construcción.
