
La acusación del Caso Colorado señala que en 2022, un oficial de la Fuerza Pública identificado como Jorge Portuguez Ferreto era, supuestamente, pieza clave en el robo de ganado para la organización de Alejandro Arias Monge, alias Diablo. Con su ayuda, cita la pieza acusatoria, se habrían planeado y ejecutado al menos dos robos de reses en Sarapiquí y Guácimo, siguiendo órdenes directas del cabecilla.
Según el expediente, el 19 de noviembre de 2022, “utilizando su investidura de oficial de Policía de la Fuerza Pública”, Portuguez Ferreto se desplazó junto a otras dos oficiales, identificadas como Omeir Dickson y Gómez Vargas, hasta la Finca Chu, en Horquetas de Sarapiquí, a bordo de la unidad policial 2538, un Toyota Hilux asignado a su zona de patrullaje en Río Frío.
Una vez en ese sitio, cita la acusación: “realizó verificación del lugar, ganado existente, cantidad de personas habitantes en el sitio, barreras físicas de seguridad”, información que trasladó al resto del grupo criminal para terminar de planear el golpe.

Asalto y reparto de bienes
Cuatro días después, el 23 de noviembre de 2022, Portuguez Ferreto habría regresado a la finca, esta vez como parte del grupo armado que ejecutó el robo en el que actuaron otros miembros identificados como Johnny Portuguez Ferreto, Marlon Parra Parra, Julio Greivin Cruz Vega y Enrique Boniche Rosales. Amenazaron con armas de fuego a cinco personas que se encontraban en el lugar, las amordazó y las amarró de pies y manos.
Mientras las víctimas permanecían inmovilizadas, el oficial se habría retirado temporalmente hacia Guápiles para trasladar el camión con el que sustraerían el ganado, sin dejar de dar “órdenes directas mediante vía telefónica al resto de los incriminados” sobre qué bienes debían llevarse y cómo mantener controlados a los ofendidos, agrega el legajo.
La Fiscalía acusó que cerca de las 8:40 a. m. el grupo completo sustrajo 16 cabezas de ganado marcadas, propiedad de un finquero de apellido Solano, además de cinco teléfonos celulares, ¢280.000 en efectivo y herramientas de trabajo agrícola, entre ellas una motosierra y dos fumigadoras.
Casi un año después, el 26 de octubre de 2023, Portuguez Ferreto habría vuelto a aparecer en otro golpe similar, esta vez en Aguas Gatas de Guácimo, Limón.
Allí la acusación lo señala, junto a Marlon Parra Parra, como uno de los presuntos cabecillas de la operación. Con los rostros cubiertos y armados, el grupo irrumpió en una vivienda, encerró a sus ocupantes (entre ellos dos menores de edad) y sustrajo 13 reses, que un camión trasladó de inmediato hasta un comprador que pagó a los asaltantes por el ganado.
En una segunda finca contigua, el mismo grupo intentó robar más reses, pero el ganado “se mantuvo esquivo”, por lo que no lograron sustraerlo, aunque mantuvieron secuestrado al cuidador de esa propiedad durante casi seis horas.
Ambos episodios forman parte de la causa penal por robo agravado y legitimación de capitales dentro del Caso Colorado, que documenta cómo la estructura de Diablo combinó esas actividades para generar ganancias millonarias e insertar el dinero ilícito en el sistema bancario nacional.
El presunto cabecilla criminal fue indagado el lunes 27 de julio por esa causa, en la que también figuran su padre, una hermana y la pareja sentimental de alias Diablo.
