
La imagen de una columna blanca sobre un volcán puede generar dudas sobre un posible cambio en su actividad. Sin embargo, las condiciones atmosféricas también modifican cuándo se observa una pluma volcánica y pueden hacerla parecer más grande.
Este fenómeno se aprecia con mayor facilidad durante octubre en los volcanes Turrialba, Poás y Rincón de la Vieja, debido principalmente a cambios en la humedad y el viento. También ocurre durante otros meses de transición climática, como mayo y junio.
Geoffroy Avard, vulcanólogo del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica de la Universidad Nacional (Ovsicori-UNA), explicó que el vapor de agua figura entre los componentes más abundantes de las emisiones volcánicas. Su apariencia depende, en buena medida, de las condiciones de la atmósfera.
Durante las mañanas, una menor humedad puede provocar que el aire absorba rápidamente ese vapor. En esas condiciones, la pluma puede parecer pequeña o poco visible, aunque el volcán mantenga una cantidad similar de gases emitidos.
El panorama cambia durante las tardes. Un aumento de la humedad atmosférica facilita la condensación del vapor, por lo que la columna adquiere una apariencia más grande y resulta más fácil de observar.
El viento también modifica la forma de estas emanaciones. Según Avard, una mayor circulación de aire favorece la mezcla de los gases volcánicos con la atmósfera y dispersa el vapor.
Cuando existe poco viento ocurre lo contrario. La pluma permanece cerca de la fuente, alcanza con mayor rapidez condiciones de saturación y puede ascender de manera vertical. Esto hace que la columna resulte más evidente desde distintos puntos.
Una pluma de mayor tamaño o más visible no implica por sí sola un aumento de la actividad volcánica, aclaró el especialista. La apariencia de estas columnas también responde a factores meteorológicos.
Por esa razón, las variaciones observadas durante octubre no necesariamente representan cambios significativos en las emisiones. El Ovsicori-UNA atribuye parte de esta mayor visibilidad a la interacción entre los gases volcánicos y las condiciones de la atmósfera.