
Una nueva operación antidrogas dejó como saldo la detención de siete hombres y el decomiso de al menos tonelada y media de cocaína en la zona sur de Costa Rica.
Las acciones estuvieron a cargo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Corredores, con apoyo del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) quienes a las 4:00 a.m., de este viernes ejecutaron un allanamiento en Cocal Amarillo de Pavones, Golfito, donde decomisaron entre una tonelada y tonelada y media de cocaína y detuvieron a siete sospechosos de custodiar el cargamento con armas de alto poder.
Así lo confirmó el director interino del OIJ, Michael Soto, quien calificó la operación como “de alto perfil y alta peligrosidad”. La investigación que permitió este decomiso inició hace aproximadamente un mes.
En el lugar los agentes decomisaron siete armas de fuego, entre ellas fusiles AR-15, pistolas 9 milímetros y revólveres. Los detenidos son seis costarricenses y un colombiano. Una séptima persona fue capturada cuando llegó al lugar en un camión, presuntamente para transportar la droga a otro destino dentro del país.
“Dichosamente, el personal no sufrió ningún inconveniente, pero sí fue una operación de alto riesgo, por la cantidad de personas armadas”, dijo Soto.

El director interino indicó que el sitio del decomiso se ubica a unos 500 metros del mar, lo que hace presumir que la cocaína ingresó por vía marítima desde países productores del sur del continente. “Como suele ocurrir por la costa Pacífica, ingresa a Costa Rica para ser almacenada”, explicó.
Soto recordó que el país se ha convertido en un punto de tránsito internacional de sustancias ilícitas. “Nos volvimos un hub internacional de drogas, donde los cargamentos llegan acá por las vulnerabilidades que tenemos en el tema acuático, por lo extenso de las costas”, afirmó, y agregó que desde Costa Rica la droga se distribuye hacia Estados Unidos y Europa.

