
Una de las hijas de Jonathan Álvarez Alfaro, capturado en el 2025 en una causa por legitimación de capitales y que figuraba como extraditable, es una de las detenidas en uno de los 20 allanamientos realizados este martes por autoridades judiciales para combatir dos grupos sospechosos de lavado de dinero asociado al narcotráfico.
Las operaciones, desarrolladas por la Fiscalía Adjunta contra la Legitimación de Capitales y Persecución Patrimonial y agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), se denominan Caso Venus 2.0 y Caso Estrategia.
El primero de los mencionados surgió tras el decomiso de cocaína que estaba oculta en piezas de madera exportadas hacia Hamburgo, Alemania, y Países Bajos.
Según Michael Soto, director interino de la Policía Judicial, también se investiga si esta organización estaría vinculada con un decomiso reciente de droga realizado en Hong Kong.
Bajo el Caso Venus 2.0, además de la hija del extraditable, de apellidos Álvarez Jiménez, de 24 años, también se detuvo a cinco personas más, apellidadas: Espinoza Esquivel, Sánchez Coto, Guzmán Corrales, Fernández Torrentes y Álvarez Alfaro.
Entre esos detenidos hay dos contadores, un notario y otros responsables de la logística del grupo que habría adquirido bienes para el resguardo de drogas y dinero en efectivo derivado del narco,
El notario, por ejemplo, “brindaba apoyo en la adquisición de propiedades, asesoría y logística, facilitando el funcionamiento de la organización”, asevera el Ministerio Público en un resumen de la investigación.
Venus 2.0 tiene un antecedente que data de junio del 2025, cuando autoridades judiciales detuvieron a nueve personas, entre ellas Jonathan Álvarez, alias Gato, por otra causa denominada Caso Venus, por legitimación de capitales.
En ese mismo mes, el gobierno de Estados Unidos requirió a Álvarez por posibles delitos asociados a narcotráfico; sin embargo, el Tribunal de Apelación de Sentencia Penal de San José rechazó su extradición, pues alegó que los hechos que se le atribuían habrían ocurrido entre el 2014 y el 2021, mucho antes de que entrara en vigor la reforma constitucional que permite la entrega de ciudadanos costarricenses a otros gobiernos para que enfrenten causas por narco y terrorismo.
Cabecilla operaba con su familia
El segundo caso atendido este martes, denominado Estrategia, tiene como principal sospechoso a un hombre de apellido Rojas Barquero, señalado por las autoridades como el cabecilla del grupo.
De acuerdo con Michael Soto, dentro de esta estructura también figuran su madre, dos hermanos y un hijo.
Las autoridades estiman que el dinero presuntamente legitimado por este grupo asciende a ¢4.500 millones.
Además de Rojas Barquero, se logró la detención de dos hombres de apellido Rojas, dos más de apellido Solís, otros dos apellidados Rojas y dos mujeres de apellidos Rojas y Barquero.
De acuerdo con el informe oficial, las pesquisas comenzaron en agosto de 2023 tras recibir información confidencial. Durante el proceso, los agentes lograron determinar un crecimiento en los bienes y el patrimonio de los sospechosos.
Dentro de los objetivos de las autoridades judiciales están vehículos de lujo, propiedades en un condominio, un hotel en Golfito, una empresa de maquinaria pesada y una compañía de transporte de turismo internacional, ya que estarían vinculadas con el lavado de dinero.
Los operativos de ambos expedientes se desarrollaron en seis provincias simultáneamente:
- San José: Curridabat, Desamparados y Santa Ana.
- Alajuela: La Guácima y San Rafael.
- Cartago: La Unión.
- Heredia: San Pablo.
- Guanacaste: Liberia y Santa Cruz.
- Puntarenas: Osa, Barranca, El Roble y Golfito.

