
Un campamento improvisado, equipo para minería ilegal y un hombre buscado por la justicia, fue el resultado de un operativo dentro del Parque Nacional Corcovado, ubicado en Puntarenas.
La intervención ocurrió en las cabeceras del río Carate, donde oficiales de la Fuerza Pública y personal del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) desmantelaron una estructura de plásticos utilizada como base para actividades ilícitas.
Según el reporte oficial, en el sitio se hallaron bombas de agua, tuberías y diversos implementos destinados a la minería clandestina.
“Hemos localizado un punto donde están trabajando con material lo que es una bomba de agua. Están realizando un trabajo importante de minería, en el cual se está procediendo a localizar los diferentes mecanismos que han utilizado en la extracción de oro y proceder con la destrucción previa”, confirmó Ángel Porras, jefe de la Fuerza Pública de Puerto Jiménez.
Aunque el campamento estaba vacío al momento de la incursión policial, a unos 400 metros los oficiales ubicaron a tres hombres que descansaban en la zona.
Uno de ellos, de apellido Alvarado, portaba un machete —que le fue decomisado—, y tenía una orden de captura vigente por explotación ilegal de material en áreas protegidas, por lo que fue detenido en el sitio y enviado al Tribunal de Flagrancia en Ciudad Neily.
Los otros dos hombres no fueron sorprendidos extrayendo oro, pero sí quedaron expuestos a sanciones administrativas.
Tras coordinar con el Ministerio Público, las autoridades destruyeron tanto el campamento como el equipo encontrado.
