
El director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, confirmó que se sometió a la prueba de polígrafo el pasado lunes 1.° de junio.
“Sí estoy de acuerdo con que esta se realice, tan es así que el lunes pasado yo personalmente me realicé esta prueba”, comentó.
El actual jerarca de la Policía Judicial explicó que, para cumplir con el procedimiento, buscó las condiciones mencionadas la semana pasada por la presidenta Laura Fernández, las cuales consisten en utilizar un polígrafo –conocido como detector de mentiras– certificado para responder preguntas estrictamente relacionadas con el narcotráfico y el crimen organizado.
“Ante las consultas realizadas y de acuerdo al polígrafo, dije la verdad y no tengo vínculos ni con narcotráfico ni con crimen organizado. Yo tengo el documento que me emitieron donde se muestra el resultado satisfactorio y en el momento en que la señora presidenta lo requiera, yo se las mostraré a ella”, concluyó.
La aplicación del polígrafo a los jerarcas judiciales se sugirió el pasado 25 de mayo durante la primera reunión de la “Fuerza Élite”, que congregó a autoridades judiciales y del Poder Ejecutivo.
En ese encuentro, Fernández planteó una serie de propuestas de seguridad que incluyen regular las visitas a los presos de Máxima Seguridad –mediante grabaciones de video y audio–, impulsar una ley que sancione la pertenencia a bandas criminales y someter al polígrafo a los jefes policiales para verificar que no tengan nexos con la delincuencia.
