
La madrugada de este viernes se completó la audiencia de medidas cautelares en el Juzgado Penal de Cartago sobre el caso Rigel, en el que fue detenido un hombre de apellidos Gómez Pérez, alias Gordo Julio, el presunto cabecilla de un grupo narco que opera en la provincia.
Una jueza resolvió que el supuesto cabecilla de una de las organizaciones responsables de la violencia que golpea a la Vieja Metrópoli debe cumplir seis meses de prisión preventiva.
A la madre del imputado, una mujer conocida como la Teletubbie, apellidada Pérez, le impusieron la medida cautelar de firmar cada 15 días en los tribunales y la obligación de tener domicilio fijo en Orotina.
Estas medidas obedecen a la situación que vive otro de sus hijos conocido con el alias de Banano, también imputado en este caso y quien sufrió severas lesiones tras un ataque armado, días antes de los allanamientos.
Otros cuatro hombres, miembros de la organización delictiva, también fueron enviados a prisión preventiva durante seis meses. Ellos responden a los apellidos Solano Mora, Godinez Zúñiga, Rojas Solano y Canales Alaniz.
A todos los imputados los investigan por el presunto delito de venta de drogas. En el caso de Gómez Pérez, además se le persigue por aparente legitimación de capitales.
Contra un hombre apellidado Méndez Chaves, el juez le ordenó firmar cada 15 días, mantener domicilio fijo y prohibición para ingresar al proyecto Manuel de Jesús Jiménez; mientras que Valverde Brenes quedó en libertad sin ninguna medida cautelar. En ambos casos, el Ministerio Público apeló la resolución, pues había solicitado una medida de confinamiento temporal.
La audiencia inició a las 8 a. m. del jueves y concluyó hasta el día siguiente, en el Juzgado Penal.
Los imputados fueron detenidos el miércoles, luego de que la Fiscalía Adjunta Especializada en contra la Delincuencia Organizada dirigiera un operativo conjunto entre el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Policía de Control de Drogas (PCD).
De acuerdo con la investigación, se presume que el grupo se dedica al narcomenudeo y convirtió diversas propiedades en Aguacaliente de Cartago y sitios cercanos para convertirlas en búnkeres, con el fin de facilitar el consumo y distribución de los estupefacientes.
El fiscal general, Carlo Díaz, explicó que esta banda es una de las principales distribuidoras de droga en esa provincia, lo cual ha generado pugnas con otras organizaciones como Los Maruja, lo cual se tradujo en un incremento en la violencia y los homicidios.

