Hugo Solano C.. 8 diciembre, 2019
Para tratar de acallar el ultraje, el vecino de la adulta mayor la habría asfixiado con una blusa. Foto: Archivo/ Lorena Vado.
Para tratar de acallar el ultraje, el vecino de la adulta mayor la habría asfixiado con una blusa. Foto: Archivo/ Lorena Vado.

Un hombre de apellido Kelis enfrentará un juicio este lunes y martes en el Tribunal Penal de Limón por el asesinato de una vendedora de patí, de 74 años, descubierto la madrugada del 20 de julio del 2018 en Talamanca.

Aparentemente el imputado se aprovechó de que era vecino de la víctima, Estevana Espinoza Ríos, para ingresar a su vivienda, cometer delitos sexuales y asesinarla.

Según un comunicado de prensa del Poder Judicial, en apariencia, después de cometer el ultraje y en aras de ocultar el hecho, el encartado colocó una blusa alrededor del cuello de la agraviada presionándola fuertemente, hasta causarle la muerte.

La comerciante nicaragüense vivía sola con su esposo, quien padecía de una discapacidad y no podía movilizarse por sí mismo.

Coralia Lugo Espinoza, una de las hijas, dijo que a su madre todo mundo la quería y que era muy conocida porque vendía patí y empanadas en los buses y las calles.

“Todo mundo la quería y le daba de comer a todos, los conociera o no”, dijo la hija, horas después de que trascendió la muerte de su madre.

El cuerpo fue hallado por un indigente que llegó a la vivienda en Paraíso, distrito de Sixaola. Como no le abrían, se asomó por un lado de la casa y vio una ventana quebrada, por lo que alertó a la Fuerza Pública.

Espinoza vivía desde 1989 en Paraíso de Sixaola y algunos vecinos consultados coincidieron en que era muy servicial, por lo que no se explicaban quién había podido hacerle daño.

Las pesquisas judiciales llevaron a las autoridades a detener al vecino que ahora podría quedar tras las rejas por el asesinato.