Katherine Chaves R.. 27 noviembre, 2019
Momentos en el que el doctor Francisco Mora Palma fue detenido dentro del Hospital Calderón Guardia. Fotos: Cortesía de OIJ
Momentos en el que el doctor Francisco Mora Palma fue detenido dentro del Hospital Calderón Guardia. Fotos: Cortesía de OIJ

La Sala Tercera confirmó que el médico Francisco José Mora Palma, de 70 años, quien fuera el jefe de Nefrología del Hospital Calderón Guardia, es responsable de un delito de trata de personas y otro de peculado.

De esta manera, los magistrados declararon en firme la condena por 12 años que le había sido impuesta en el 2017, luego de que se le investigara por realizar trasplantes ilegales de riñón.

La confirmación fue notificada a la Fiscalía Adjunta contra el Narcotráfico y Delitos Conexos el viernes anterior. De momento, se desconocen los argumentos del fallo.

En esa misma sentencia, los altos jueces también ratificaron la pena en contra de Dimosthenis Katsigiannis Karkasi, quien es un comerciante extranjero. A él lo habían condenado a ocho años de prisión por el ilícito de trata de personas, al cumplir el rol de captación de las víctimas.

El caso

El 4 de diciembre del 2017, el médico Mora recibe una condena de 12 años años, ya que la Fiscalía logró probar que utilizó bienes del centro médico para realizar, en hospitales privados, 12 trasplantes de riñón.

Se demostró que los pacientes eran extranjeros y que los órganos eran obtenidos mediante una remuneración económica a 12 víctimas costarricenses.

Por ello, el Tribunal Penal del I Circuito Judicial de San José dictó dicha sentencia.

La Fiscalía apeló lo resuelto al considerar que los jueces debían condenar más de una sola conducta.

En razón de ello, en junio del 2018, el Tribunal de Apelación de Sentencia acogió ese recurso de apelación para que, en un nuevo juicio, fueran definidas las penas a imponer.

Sin embargo, la Defensa de los imputados presentó un recurso de casación y la Sala Tercera lo acogió. De esa manera, los magistrados dejaron sin efecto lo resuelto por el Tribunal de Apelación, lo que significa que a los imputados se les condenó por un único delito de trata de personas.

Con lo resuelto por este alto Tribunal, la sentencia adquirió firmeza.