Katherine Chaves R.. 30 noviembre, 2019
Este era el centro de capacitación que Justicia buscaba readecuar para población penal, mayor a 65 años. Foto: Rafael Pacheco
Este era el centro de capacitación que Justicia buscaba readecuar para población penal, mayor a 65 años. Foto: Rafael Pacheco

A menos de dos meses de su llegada como ministra de Justicia, Marcia González daba a conocer cuáles serían sus pasos a seguir para bajar el hacinamiento carcelario.

Entre sus propuestas estrella estaba el convertir su centro de capacitación, ubicado en La Uruca, en la nueva cárcel para adultos mayores.

Según aseguró ante la Comisión de Seguridad y Narcotráfico en junio del 2018, la idea era sacar a los reos que estaban en el Centro de Atención Integral (CAI) Adulto Mayor, en Alajuela, para poder darle un nuevo uso a ese espacio: población a la espera de juicio.

En ese mes, la jerarca aseguró que venían trabajando en el diseño y la reorganización de los espacios para poder hacer el cambio, como máximo, a finales del año anterior.

El centro de capacitación al que la ministra aludía es una vieja estructura, que anteriormente fue una cárcel de menores y que requería remodelaciones que nunca se cuantificaron. Está frente a la autopista General Cañas, expuesta al ruido y muy cerca de la urbanización Rositer Carballo.

Sin embargo, un año y cinco meses después y ante una consulta de este medio, Justicia admitió que desechó por completo esa propuesta que, en su momento, calificaron como prioritaria.

“Le informo que la iniciativa se desechó debido a que no se disponía de los fondos para emprender las remodelaciones y mejoras que demanda una cárcel para ciudadanos de oro”, detalló la oficina de prensa.

Se consultó si había otra propuesta en camino para mejorar las condiciones de esta población; sin embargo, no se obtuvo respuesta a las consultas hechas al mismo despacho.

Al 29 de agosto pasado, Justicia reportaba 145 personas, mayores de 65 años, recluidas en la cárcel de adulto mayor.

La capacidad máxima es de 170 campos y, desde hace un año, el Juzgado de Ejecución de la Pena de Alajuela impuso como medida correctiva el ingreso únicamente de cinco personas al mes para evitar sobrepoblación.

En total, en todo el sistema penitenciario, Justicia reporta 344 adultos mayores.

Juez: ‘Nunca estuve de acuerdo con ese cambio; no los beneficiaba’

Una vez que se conoció la propuesta de Justicia, el año pasado, el juez coordinador de Ejecución de la Pena de Alajuela, Mario Rodríguez, se mostró en desacuerdo.

Ahora, al conocer que fue desechado, considera que fue lo correcto.

"El tema es bastante delicado. El problema era que los iban a trasladar al centro de capacitación, pero no a una nueva cárcel.

“Personalmente, nunca estuve de acuerdo con ese cambio; no los beneficiaba. Es decir, si los van a sacar de donde están, que sea para mejorar su situación, para pasarlos a un centro especializado”, indicó.

Rodríguez considera, que aún remodelado, el sitio no es adecuado para esta población.

“Son instalaciones viejas y, además, la capacidad máxima se hubiera visto reducida, porque era de 130 personas y, actualmente, el CAI es de 170. Y no podemos decrecer, menos en un momento en el que la demanda cada vez es mayor”, apuntó.

Por el contrario, el juzgador defiende que esta población permanezca en el complejo penitenciario La Reforma, en Alajuela, donde tienen acceso a la clínica, que tiene un horario de 8 a. m. a 10 p. m.

“Ahí los pueden atender inmediatamente. En cambio, en La Uruca, todo lo que pasara, así fuera leve, iba a significar salida al hospital y así no puede ser”, concluyó.

Se intentó obtener un criterio del Mecanismo Nacional de Prevención de Tortura; no obstante, al cierre de esta nota, no fue posible conseguirlo.