Judiciales

Con falsas escrituras, delincuentes roban propiedades a adultos mayores y extranjeros

340 causas por fraude registral están abiertas actualmente. Criminales escogen fincas que tienen muchos años sin realizar movimientos registrales, explicó Melissa Lara del Ministerio Público

Un hombre que habría aprovechado una donación falsa de una propiedad, para luego venderla por ¢40 millones, fue arrestado el pasado 5 de abril por agentes judiciales. El sospechoso, un hombre de 61 años, de apellidos Barrios Fallas, vendió la casa a un comprador de buena fe, quien la ocupó como si fuera suya. En ese punto, los verdaderos dueños descubrieron el presunto delito y denunciaron lo sucedido.

Este caso se suma a las cerca de 340 causas por fraude notarial que se mantienen abiertas actualmente en el Ministerio Público, entidad que alertó sobre las diferentes modalidades que se usan para robar propiedades.

Melissa Lara Rodríguez, coordinadora del área de Fraude Notarial de la Fiscalía Adjunta de Fraudes y Cibercrimen, explicó en el programa Frecuencia MP del pasado 23 de marzo que el fraude notarial “responde a una criminalidad que con la ayuda de un notario o través del engaño a un notario, se obtienen beneficios de bienes muebles o inmuebles, así como realizar traspasos de propiedades. (...) Estamos ante cifras alarmantes porque esta criminalidad va en aumento”.

Según datos de la Fiscalía, en el 2019 se presentaron 66 acusaciones relacionadas con esta modalidad delictiva, en el 2020 (primer año de pandemia) las cifras bajaron a 33, y en el 2021 volvieron a subir, a 60 acusaciones. En el presente año, al 23 de marzo, se registraban 11 requerimientos.

OIJ investiga a notarios públicos sospechosos de fraudes registrales. Foto shutterstock.

La mayoría de las víctimas son adultos mayores que llevan mucho tiempo sin realizar movimientos registrales en su finca. También son frecuentes víctimas los extranjeros que vienen a comprar terrenos al país, pero una vez vuelven a su país de origen, los descuidan.

“Hemos detectado ciertos casos que se están dando ultimamente, por ejemplo, un señor se presentó a denunciar porque tenía una casita en alquiler. Estos criminales lo contactan, le dicen que están interesados en alquilar la propiedad, cuando el señor les muestra la propiedad incluso hacen un contrato de alquiler”, relató Lara.

“Una vez que tienen la posesión de la casa, ingresan y hacen publicaciones en diferentes medios para venderla. Cuando este señor se da cuenta ya la finca no está a su nombre, usan este tipo de alquiler para ingresar a la propiedad, la muestran a diferentes personas como si fueran los dueños verdaderos”, detalló.

Uno de los mecanismos utilizados es plasmar una escritura falsa, lo cual en ocasiones lo logran con la complicidad de notarios que se prestan para esta actividad ilegal. En otras ocasiones, suplantan la identidad de los dueños de la propiedad con cédulas o pasaportes falsos para engañar a los notarios.

Asimismo, puede pasar que el criminal acuerda donar una propiedad como garantía en la compra de otra. El dueño de la finca le da el acceso al terreno a la persona, para luego darse cuenta de que la finca donada en realidad proviene de otra persona estafada.

Lara enumeró algunas recomendaciones para que los compradores de fincas eviten adquirir una propiedad que ha sido despojada ilegalmente.

Una de ellas es verificar con los vecinos que la persona que les presenta la casa es realmente la dueña. Otra práctica recomendable es consultar en el Registro Nacional, con el número de finca, los movimientos recientes de esta. Una actitud sospechosa es que aparezca que la persona compró el lote apenas un mes antes de haberlo puesto a la venta.

Para los dueños de fincas, la fiscala recomendó consultar cada tres meses en el Registro Nacional que no se hayan dado movimientos anómalos. Asimismo, el Registro tiene un servicio llamado alerta registral, el cual cuesta unos $15 anuales y le avisa a la persona por correo electrónico si se efectúa algún trámite. Si el dueño no fue quien realizó el movimiento, puede avisar y detener la gestión a tiempo.

En el caso de los notarios, Lara los instó a tener bajo resguardo las boletas que corren el riesgo de ser robadas para realizar este tipo de transacciones. En caso de que se detecte el robo de este papel, se debe presentar la denuncia al Ministerio Público o al Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

También deberían realizar un análisis exhaustivo de los movimientos previos de potenciales clientes antes de brindar sus servicios, y registrar con fotos o videos el momento en que se hace el negocio, así como guardar una huella dactilar de los clientes.

Yeryis Salas

Yeryis Salas

Periodista. Bachiller en Periodismo de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.

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