La caída de un rayo en un árbol desató el fuerte incendio forestal que golpea al Parque Nacional Palo Verde, en Guanacaste. Aunque las llamas ya están bajo control, los equipos de emergencia mantienen una intensa batalla para liquidar por completo el fuego que inició desde el pasado 28 de mayo.
Según confirmó el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), el fuego comenzó en la parte interna del humedal tras la tormenta eléctrica.
Desde entonces, las brigadas han lidiado con un escenario sumamente complejo, ya que el terreno está cubierto de Typha, una planta invasora altamente inflamable que es capaz de arder incluso sobre el agua.
Esta vegetación, explican las autoridades, genera densas columnas de humo que complican la visibilidad y que han alcanzado a comunidades ubicadas a varios kilómetros de distancia.
A pesar de las altas temperaturas, el viento constante y las nubes de mosquitos, el avance de las llamas se frenó gracias al uso de maquinaria pesada para abrir rondas cortafuegos y al apoyo de drones para el monitoreo aéreo.
Hasta el momento, el fuego consume más de 4.000 hectáreas del humedal Catalina, una zona de mucho valor ecológico y protegida internacionalmente como sitio Ramsar. Afortunadamente, las autoridades confirmaron que ningún brigadista ha sufrido lesiones o problemas de salud graves.
“Aunque el incendio aún no está liquidado, la contención de esta emergencia a la fecha, ha sido posible gracias a una robusta red de cooperación interinstitucional y el apoyo decidido del sector privado y la sociedad civil”, indicó Sinac.
Alexánder León Campos, director del Área de Conservación Arenal Tempisque, confirmó previamente a La Nación que en los días más críticos, que fueron el viernes, sábado y domingo,se presentaron velocidades (de avance del fuego) que no habían sido registradasen el pasado.
“Teníamos un dato de que se podía quemar hasta 1,5 hectáreas por minuto, el domingo fue una cosa increíble, se quemaron más de siete hectáreas por minuto. Eso fue lo que provocó que el incendio avanzara esos tres días casi para alcanzar las 4.000 hectáreas que se han quemado, ya ayer y hoy el avance ha sido muy lento”, dijo.
Alerta doble en Guanacaste
La emergencia en Palo Verde coincidió con otro incendio forestal este martes en el Parque Nacional Santa Rosa, específicamente en la zona conocida como Murciélago.
“Las brigadas se enfocaron durante toda la noche en la liquidación de este segundo incendio forestal en Guanacaste y en este momento se mantienen presentes dando seguimiento a la liquidación del fuego”, precisaron las autoridades.
La respuesta para salvar el parque unió a autoridades, empresas privadas y vecinos de la zona a través de tres frentes de trabajo:
- Unos 60 especialistas han trabajado en la zona: el grupo lo componen guardaparques del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), bomberos forestales de distintas regiones del país, brigadistas voluntarios, el Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja.
- Maquinaria pesada: empresas locales e instituciones agilizaron el movimiento de tierras.
- Logística y comida: La organización ProParques donó el combustible necesario para mover los tractores, mientras que empresas turísticas locales y el Comité Municipal de Emergencias aseguran la comida y la hidratación de las brigadas.
“El MINAE y el SINAC mantienen un monitoreo riguroso y permanente en la zona para lograr la liquidación total de los focos activos remantes y mitigar el impacto ambiental en estas joyas ecológicas del país”, concluyeron las autoridades.
