El incendio del Hotel Oriente, en San José, que mató a cinco personas en la madrugada del pasado 2 de octubre, fue provocado con un hidrocarburo, según se desprende del último reporte de la Fiscalía Adjunta de San José, donde se tramita el caso.
Dicho despacho confirmó que una “mala manipulación de un hidrocarburo”, sin precisar cuál, desencadenó las llamas en la vieja estructura de tres pisos en el distrito Merced, 50 metros al sur de la esquina sureste del Mercado Borbón, en la calle 8, entre las avenidas 1 y 3.
En la escena murieron dos hombres y tres mujeres. Una pareja, al parecer de adultos mayores, fue encontrada abrazada dentro de una habitación y, en un radio de 10 metros, localizaron al resto de las víctimas. Todas estaban en el costado oeste de la estructura y como las rutas de salida estaban al este, las personas quedaron atrapadas.
Por este caso, un hombre de apellidos Hernández Pérez fue detenido el 19 de diciembre, mientras caminaba por vía pública en Garabito, Puntarenas.
A finales del mes pasado, el Juzgado Penal de Turno Extraordinario del I Circuito Judicial de San José, le dictó un mes de prisión preventiva, mientras avanza el expediente 25-001649-0053-PE, que se le sigue como sospechoso de incendio o explosión.
Según el artículo 253 del Código Penal, será reprimido con prisión de cinco a diez años el que, mediante incendio o explosión, cause un peligro común para las personas o los bienes. La pena será de diez a veinte años de prisión, si el hecho causa la muerte o lesiones gravísimas a alguna o algunas personas, “o si efectivamente se produce la destrucción de los bienes”.
Mauricio Montero, uno de los bomberos que atendió el siniestro, explicó en octubre que el hotel se ubicaba en el segundo y el tercer piso del edificio incendiado y que, en realidad, funcionaba como una cuartería.
Al llegar las unidades de emergencia, parte del tercer piso ya había colapsado producto de las llamas. El edificio solo tenía dos rutas de escape: el acceso principal y una escalera de emergencia, que no cumplía con la normativa, pues estaba en mal estado y su último tramo era vertical.
Además, la puerta del tercer nivel, donde estaban las víctimas, estaba clausurada con alambre negro al momento del siniestro.
