
Costa Rica enfrenta este domingo condiciones lluviosas en gran parte del territorio debido a la influencia de la zona de convergencia intertropical, mientras un sistema de baja presión en el Pacífico mantiene posibilidades de fortalecerse durante los próximos días.
El Instituto Meteorológico Nacional (IMN) informó que las precipitaciones afectan tanto la vertiente del Pacífico como el Valle Central. En las últimas horas, se registraron acumulados entre 40 mm y 60 mm en sectores de la costa pacífica, con un máximo de 105 mm en Garza de Nicoya.
Las condiciones atmosféricas también favorecen el desarrollo de una baja presión en el Pacífico centroamericano. Según el IMN, el sistema tiene un 70% de probabilidad de evolucionar a depresión tropical en los próximos días, de acuerdo con estimaciones del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
Para este domingo, el pronóstico prevé las lluvias más persistentes en el Pacífico Central y Pacífico Sur, donde se estiman acumulados entre 50 mm y 80 mm, con máximos superiores a los 100 mm en la península de Osa y zonas montañosas cercanas.
En el Pacífico Norte, especialmente en la costa oeste de la península de Nicoya, se esperan montos entre 60 mm y 90 mm, con máximos de hasta 100 mm.
El Valle Central mantendrá lluvias entre débiles y moderadas durante la tarde y parte de la noche. Los acumulados oscilarán entre 20 mm y 40 mm, con máximos cercanos a los 60 mm.
Mientras tanto, en el Caribe y la zona norte se pronostican aguaceros aislados acompañados de tormenta eléctrica. Los acumulados estimados rondan entre 20 mm y 50 mm, con máximos entre 60 mm y 80 mm.
El IMN pidió especial atención ante el riesgo de inundaciones en el Pacífico Norte, Pacífico Sur y sectores montañosos del Caribe Norte. La institución también recomendó vigilancia en cuencas de la zona norte y del Pacífico Central, donde se reportaron incidentes asociados a las lluvias durante las últimas horas.
Entre las recomendaciones emitidas destacan evitar zonas propensas a inundaciones por saturación de suelos y acumulación de agua, así como buscar refugio seguro durante tormentas eléctricas o ráfagas de viento. El IMN advirtió que algunas ráfagas podrían alcanzar hasta 80 km/h en sectores aislados.