
Leonard Fernando Fernández estaba en su trabajo cuando la llamada de uno de sus hermanos lo dejó frío. Le dijeron que su padre estaba muy mal, porque había sido atacado por el perro. De camino a la casa llegó la peor noticia: su padre don Fernando Antonio Fernández Vargas había fallecido.
“Dios se llevó un gran ángel. Me dejó solito aquí, me quedó mi esposa y mis hijas, pero me quitó uno de mis tesoros más grandes”, dijo Leonard, uno de los ocho hijos de don Fernando quien tenía 60 años y sufrió el ataque de un American Staffordshire Terrier, hecho ocurrido este viernes en calle Tornillal de San Jerónimo en Moravia.
La familia lleva más de 30 años viviendo en ese lugar. El perro, sin embargo, lo había llevado apenas cinco meses antes el hijo menor del fallecido. “Los otros perritos son dóciles; el más agresivo era él”, recordó Leonard.
Cuando Cruz Roja y Bomberos llegaron al lugar, encontraron a Fernández todavía siendo atacado todavía por el can. “Al llegar a la escena, ya se encontraba personal de bomberos haciendo la maniobra de rescate del masculino, porque el mismo todavía se encontraba siendo atacado por el can”, relató el cruzrojista Andrew Thomas. Una vez que lograron alejar al canino y sacar a la víctima a un área segura, confirmaron que el hombre ya no presentaba signos vitales.
Don Fernando presentaba múltiples traumas por mordeduras en tórax, abdomen, piernas, cuello y cara, según el parte preliminar en el sitio del suceso.
El perro quedó bajo custodia del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa). “Fueron varias mordeduras que le causaron la muerte y, por lo tanto, se está evaluando todo el caso completo para ver cuál es la decisión sobre el animal”, explicó el funcionario Randall Arguedas. En el lugar también había otros cuatro perros de diferentes razas, cuyo destino tampoco está definido.
Leonard describió a su padre como una persona alegre, que cantaba, bailaba en las fiestas y contaba anécdotas a quienes llegaban a visitarlos. “Me dio buenos ejemplos, me enseñó a ser la persona que hoy en día, gracias a Dios, soy.”

