
Edwin Argüello se dirigía hacia el negocio en Batán de Limón donde trabaja como guardia de seguridad la tarde de este miércoles 13 de mayo, cuando se encontró con el perímetro cerrado por la policía debido al atentado contra los dos oficiales de Fuerza Pública, en el que murió Gerson Rosales Cascante, de 28 años.
Según narra Argüello, esta escena lo tomó por sorpresa, pues las víctimas eran “amistades que pasaban saludando”.
“No pude pasar, lo que me quedó fue devolverme y decirles que no, que hasta en la noche (podía ir a trabajar)”, contó.
Agregó que esta es una situación que cuesta detener, ya que la comunidad está envuelta en problemáticas por drogas.
“Aquí hay un momento de que todo mundo quiere plata. Esto cuesta pararlo, esto sigue, quitan uno y entra otro (presunto delincuente). Ya yo vi bastante, ¡qué iba a esperar yo venir aquí y ver todo esto cerrado!“, confesó.
De acuerdo con testigos, el atentado ocurrió luego de que los oficiales intervinieran a los sospechosos en la esquina de una licorera, como parte de la rutina. Luego, los sujetos se habrían devuelto en la motocicleta y dispararon contra los oficiales, hiriendo a uno de ellos en la espalda.
Según se observa en este video, una motocicleta de la Fuerza Pública se encontraba estacionada en una esquina con dos oficiales a bordo, cuando dos sujetos que se desplazaban, también en moto, abren fuego contra los uniformados y huyen. Producto del ataque, uno de los oficiales cae al suelo.
Tras lo ocurrido, el oficial Gerson Rosales fue trasladado vía aérea desde Limón a San José, para luego ser llevado por una ambulancia de Bomberos hasta el Hospital Calderón Guardia, donde murió minutos después de su ingreso.
Hasta ahora, hay tres sospechosos detenidos, dos de ellos de apellido Vilchez, quienes serían presuntos integrantes de una estructura criminal que opera en la zona.

Calles en Batán lucen vacías
La comunidad de Batán amaneció este jueves bajo una tensa y poco habitual calma, luego del violento ataque armado.
Durante un recorrido realizado por la zona en horas de la mañana, fue evidente el temor entre los vecinos. Las calles lucían desoladas y muchas personas evitaban permanecer fuera de sus viviendas o caminar como normalmente ocurre en la comunidad.
Aunque los comercios y supermercados abrieron sus puertas desde temprano, la presencia de clientes era mínima.
En distintos puntos de Batán también se observó un importante despliegue policial, con radiopatrullas y oficiales motorizados llegados desde otras regiones del país para reforzar la seguridad en el cantón de Matina.
Mientras tanto, desde horas de la madrugada, un helicóptero del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) sobrevolaba constantemente la zona como parte de los operativos para ubicar a sospechosos relacionados con el ataque armado.
