
Los sospechosos de cometer al menos cinco homicidios en Quepos fueron detenidos la mañana de este sábado, tras allanamientos ejecutados por la Fiscalía y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de ese cantón puntarenense.
Las acciones se ejecutaron en Manuel Antonio, Savegre y Parrita para detener a dos presuntos cabecillas de un grupo delictivo, quienes son de apellidos Díaz Herrera, presunto jefe de sicarios de una organización criminal conocida como Los Tiburones, y su cuñado López Grajal.
Otros cuatro sospechosos apellidados Solano Gamboa, Jiménez Madrigal, Morales Alpízar y Flores Segura ya están en prisión preventiva.
Los hechos que le atribuyen a los imputados habrían ocurrido durante este año. Uno de ellos fue el 4 de julio en el barrio Rancho Grande, cerca de la Ferretería Vetcomer, en perjuicio de Javier Eliécer Morales Corrales, alias Bombillo y Carmelo Cruz Figueroa. Ellos habrían sido asesinados por una venganza, pues se sospecha que Morales Corrales habría participado en el asesinato del padre del sospechoso, López Grajal.
Trascendió, gracias a una fuente relacionada con el caso, que los ofendidos recibieron 64 impactos de bala.
Según la investigación, el día de los hechos los presuntos cabecillas recogieron en un vehículo a los sospechosos Solano Gamboa y Jiménez Madrigal para llevarlos hasta donde ocultaban una moto con la que se desplazaron al sitio donde estaban los ofendidos y los atacaron a eso de la 1 p. m. Luego de eso, los cabecillas habrían entregado marihuana y dinero a los gatilleros como parte del pago.
Alianza criminal
La misma fuente explicó que el grupo Los Tiburones habría hecho una alianza con una estructura de Parrita, conocida como Los Diablos, para disputarse, con otras bandas rivales, los puntos de venta de drogas en Quepos. Dicha asociación generó una serie de homicidios y tentativas de homicidios debido a las pugnas.
Una de esas disputas tuvo como objetivo a un hombre de apellidos Salas Fonseca, alias José Cubano, quien fue atacado el 12 de marzo de este año en la comunidad de la Inmaculada, producto de lo cual falleció, como víctima colateral, uno de sus hijos de año y nueve meses, al recibir un disparo.
Según se reportó en esa ocasión, en el incidente resultaron heridos otros dos menores de cinco y ocho años, además de una mujer de apellido Barrantes de 25 años y un hombre de apellido López, de 28.
El menor recibió un impacto de bala en la cabeza y falleció poco después en el hospital Max Terán Valls.
Otro caso por el que investigan a estos imputados se relaciona con el doble crimen de un padre y su hijo registrado el 6 de junio en la comunidad de la Inmaculada de Quepos.
Los fallecidos fueron Carlos Lara Campos (42 años) y Jeiko Lara Fernández (23 años), padre e hijo respectivamente. El padre fue declarado sin vida en el lugar del ataque armado, mientras que su hijo murió poco después de ser ingresado a un centro médico.
Para los allanamientos de este sábado se contó con el apoyo de agentes del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT).
Los sospechosos están a la orden de la Fiscalía de Quepos, donde serán indagados este sábado y luego los someterán a una audiencia de medidas cautelares en la que el Ministerio Público solicitará prisión preventiva.

