Dos reconocidos productores de eventos quedaron detenidos después de los allanamientos realizados este miércoles como parte del Caso Éxodo, una investigación de la Fiscalía de Narcotráfico y Delitos Conexos y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) contra la organización del presunto cabecilla Edwin Vargas García, alias Sobrino.
En total el Ministerio Público dirigió 22 diligencias y realizó 18 detenciones en localidades de San José como Escazú, Tibás, barrio México, Santa Ana y Curridabat. Otro inmueble ubicado en Cartago también fue intervenida por agentes de la Sección Especializada Antidrogas del OIJ.
En Santa Ana los agentes judiciales ingresaron a un condominio donde reside Don Stockwell, mientras que en Tibás se allanó la vivienda del empresario Hugo Barboza Benavides, dueño de H Barboza Producciones.

Michael Soto, subdirector del OIJ, afirmó que Stockwell y Barboza habrían tenido participación en tres eventos que recibieron inversión económica de la organización de alias Sobrino. Según el funcionario, las pesquisas relacionan aproximadamente $859.000 con esas actividades.
“Estas personas, tanto Barboza como Stockwell, tuvieron participación en esas actividades y recibieron inversión económica de parte del grupo de alias Sobrino”, manifestó Soto.
El jefe policial evitó identificar los tres espectáculos y enfatizó que los artistas internacionales que participaron en ellos no tienen ninguna relación con la investigación.
“No queremos dar el nombre de los artistas internacionales porque los artistas internacionales no tienen nada que ver con la situación”, explicó.
Sobre la forma en que habría ingresado el dinero a las producciones, Soto indicó que “es muy probable” que las inversiones se realizaran en efectivo y no quedaran bancarizadas. Agregó que todavía deberán investigar otras actividades y profundizar el análisis financiero.
La producción de eventos es solo uno de los sectores en los que las autoridades investigan posibles movimientos de dinero de la organización. El OIJ también sigue operaciones relacionadas con oro, bienes inmuebles y ganado, así como actividades de lotería clandestina, préstamos gota a gota y extorsiones.
En contra de miembros de la organización, también se ejecutaron allanamientos durante esta madrugada.
Fiscalía busca quitar bienes a la organización
El fiscal general, Carlo Díaz, explicó que uno de los objetivos centrales del Caso Éxodo es atacar los bienes de la organización y evitar que esta mantenga capacidad para continuar operando pese a la captura de sus principales integrantes.
Según Díaz, la investigación no se limita a los líderes y mandos medios, sino que busca determinar la participación de otras personas dentro de la estructura, seguir el dinero y combatir lo que denominó “persistencia criminal”.
El fiscal afirmó que, aunque algunos de los líderes estaban detenidos, la organización continuaba funcionando e incluso era manejada desde las cárceles.
“Con este allanamiento y este trabajo, lo que pretendemos es prácticamente desarticular toda la organización”, afirmó Díaz.

Para el fiscal general, quitarle los bienes a estos grupos constituye una parte fundamental de esa estrategia. “Con esto prácticamente le quitamos el músculo a esta organización”, manifestó.
Hasta el momento del reporte de las autoridades la mañana de este miércoles 7 de octubre, también habían decomisado cerca de 10 vehículos y motocicletas de alta gama, siete armas de fuego y una cantidad de dinero en efectivo que todavía no había sido contabilizada.
Soto explicó que el Caso Éxodo tiene relación directa con el Caso Granero, operativo realizado en enero del 2025 contra la misma organización. En aquella ocasión, según el OIJ, se decomisaron bienes, efectivo y joyas por aproximadamente ¢800 millones. Solo a alias Sobrino, indicó el funcionario, se le atribuyeron ¢42 millones en joyas.
¿Quién es alias Sobrino?
Edwin Vargas García, alias Sobrino, fue detenido el 29 de enero de 2025 en Granadilla de Curridabat, luego de que intentara escapar de la Policía en un vehículo. Su captura formó parte de una investigación que el OIJ desarrollaba desde 2021 contra una organización dedicada principalmente a la distribución de drogas al menudeo.
En ese momento, la Fiscalía identificó a Vargas como cabecilla de la banda conocida como Tío y Sobrino, a la cual las autoridades consideraban una de las principales estructuras de distribución de droga al menudeo en sectores como Cinco Esquinas de Tibás, Guadalupe, Purral, la parte alta de Coronado y zonas cercanas a Granadilla y Sabanilla.
Las autoridades también lo vinculaban con disputas territoriales contra otras organizaciones criminales.
Vargas permanece privado de libertad. Sin embargo, Carlo Díaz sostuvo que la detención de los líderes no significó el final de las operaciones del grupo y aseguró que integrantes de la organización continuaron manejándola desde centros penitenciarios.
Esa continuidad es precisamente uno de los objetivos que, según el fiscal general, pretende atacar el Caso Éxodo: desarticular los distintos componentes de la organización y privarla de los recursos económicos que le permitirían seguir funcionando.
