
La Fiscalía pidió, la tarde de este martes, una pena de 128 años de cárcel para Jeremy Buzano Paisano, quien figura como el único sospechoso de asesinar a su expareja sentimental, Nadia Peraza.
Así lo adelantó el fiscal Oscar Serrano Pujol en la etapa de conclusiones del contradictorio en la sala cuatro de los Tribunales de Heredia.
Por el delito de femicidio, Serrano solicitó 35 años de prisión, pero además pidió tres años por el delito de sustracción patrimonial, así como 6 años por cada uno de los 11 delitos de estafa informática y tres años por cada uno de los ocho delitos de suplantación de identidad.
Sin embargo, en caso de una eventual condena, la pena deberá ajustarse al máximo permitido en Costa Rica: 50 años de cárcel.

“¿Por qué está solicitando esta representación la pena máxima? Esto asociado a lo que señala el artículo 61 del Código Penal. Debe tomar en consideración el tribunal esos aspectos subjetivos, objetivos del hecho punible (delito), la importancia de la lesión y el peligro que se ha dado y rodeado este femicidio, las circunstancias de modo, tiempo y lugar; y los motivos determinantes con relación de las condiciones de la víctima", dijo Serrano.
Durante su intervención, Serrano repasó los hechos desde que Nadia inició una relación con el sospechoso, en 2020, hasta que su cuerpo apareció, el 16 de mayo del 2024, desmembrado y almacenado en frascos, telas y bolsos en una refrigeradora ubicada en el patio frontal de una vivienda en San Pablo de Heredia.
En un cuarto de esa casa vivía entonces Buzano.

El fiscal recordó que, según la tesis de ese órgano, Buzano ejerció un ciclo de violencia en contra de la víctima durante cuatro años, con un comportamiento controlador y una “masculinidad abusiva”, que provocó niveles severos de violencia en contra de Nadia.
Un ejemplo de ello, según Serrano, es que el sospechoso habría golpeado a Peraza durante su embarazo, pero además destacó múltiples episodios de violencia que incluso llevaron a la joven a interponer dos órdenes de protección y llamar en múltiples ocasiones a la policía.
“Estos comportamientos contribuyen a una visión despectiva de las mujeres, tratándolas al servicio del agresor. Lo que implica una deshumanización de la víctima”, dijo.

Serrano agregó que un sentido de impunidad también habría llevado a este hombre a irrespetar órdenes de protección. Explicó que los celos extremos, el sentimiento de posesión hacia ella terminaron por crear un ambiente de inseguridad, dependencia, necesidad de control y poder sobre Nadia, incluso después de la muerte.
“Cada uno de estos hechos han sido demostrado y la forma atroz, esta extrema violencia por parte de Jeremy. (...) (Colocar los restos en una nevera) Se interpreta como intento deliberado de deshacerse de los restos y ocultar el crimen, porque por supuesto, puede ser detenido”, dijo.
Según expuso el fiscal en sus conclusiones, también quedó demostrado durante el contradictorio que Buzano suplantó la identidad de Nadia para desviar las labores de búsqueda, pues este tenía acceso a las redes sociales y al celular de la mujer. Afirma que se acreditó que el hombre utilizó las tarjetas bancarias de Nadia, después de asesinarla, en varios supermercados en Heredia, muy cerca de donde residía la victima.
El representante del Ministerio Público agregó que el sujeto tiene rasgos psicopáticos, narcisistas, sádicos, ha llevado una vida parasítica y es propenso a las mentiras. Citó como ejemplo el hecho de que el hombre ha cambiado su versión al menos cuatro veces sobre una herida profunda en la palma izquierda de su mano, la cual ocurrió el 23 de febrero del 2024, apenas tres días después de que Nadia perdió contacto con sus allegados.

Consultado por La Nación, Serrano explicó que el comportamiento del imputado, incluso durante la etapa de juicio, ha sido “despectivo” y “desinteresado”. Además, el hombre parece no mostrar arrepentimiento alguno por los hechos que se han discutido durante el contradictorio.
Luego de que el fiscal acabó su intervención, el Tribunal le brindó espacio al abogado de la familia de la víctima, Joseph Rivera, para que expusiera sus conclusiones. Rivera reiteró los argumentos del Ministerio Público y solicitó las mismas penas contra Buzano, es decir, 128 años de prisión.
Además, para la condena civil, pidió al tribunal de juicio poco más de ¢144 millones como pago de las costas, daños y perjuicios del proceso.
El juicio continuará el miércoles 18 de marzo a las 9 a. m. con la intervención del abogado de Buzano Paisano, José Francisco Herrera, quien desde el inicio del debate ha insistido en la inocencia de su cliente. Esta es la última etapa antes de escuchar una sentencia.

