La Fiscalía de Garabito informó sobre la apertura de una investigación en contra de un chofer de bus de apellidos Jiménez Marín quien, en apariencia, perdió los frenos y ocasionó el mortal accidente a 300 metros de la entrada a Villa Caletas, en dirección a Punta Leona, la tarde del domingo.
Producto del choque, Sebastián Barrantes, un joven estudiante de ingeniería, de 22 años, falleció en el lugar. Cuatro personas más resultaron críticas, entre ellos el hermano del fallecido, José Gabriel, quien fue llevado de emergencia al Hospital Monseñor Sanabria, en Puntarenas.
El Ministerio Público, precisó que Jiménez Marín figura en la causa como sospechoso del delito de homicidio culposo. El caso se encuentra en la etapa preparatoria, la cual consiste en la recolección y análisis de la prueba y se tramita en el expediente 25-000597-0077-PE.

El pasado martes, el Consejo de Transporte Público (CTP) confirmó que el autobús, en el que viajaba un grupo de fútbol infantil de Quebrada Ganado, no se encuentra registrado como transporte público y excedió su vida útil hace tres años.
De acuerdo con el CTP, el autobús contó con un permiso de transporte especial, pero este caducó el 24 de mayo de 2022, luego de que la unidad alcanzara el límite de vida útil permitido para este tipo de servicio.
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Posteriormente, el bus habría sido vendido a una organización deportiva sin fines de lucro en Quebrada Ganado, con el objetivo de utilizarlo como medio de transporte para trasladar a los equipos de fútbol de la zona. Así lo confirmó a este medio José Javier Serrano Miranda, subjefe regional de la Policía de Tránsito del Pacífico.
Serrano asegura que la Policía acreditó que el autobús contaba con derechos de circulación, tenía revisión técnica al día y el conductor portaba la licencia correcta para conducir la unidad.

No obstante, asegura que en estos casos resulta complejo determinar si la unidad trabajaba al margen de la ley, aunque no ostentara los permisos del CTP, pues existe la posibilidad de que el chofer no hubiera cobrado dinero por brindar el servicio.
Serrano indicó que el chofer del bus aseguró a la policía que no recibió dinero a cambio de transportar a los menores de edad el día del accidente.
Por su parte, Roberto Barrantes, padre del joven fallecido en la colisión, indicó a La Nación que el conductor del bus sabía de antemano que el vehículo presentaba problemas en el sistema de frenos.
De acuerdo con su testimonio, durante el lunes, él mismo conversó con al menos nueve personas para esclarecer los hechos y dijo haber recolectado testimonios que ubican al chofer intentando reparar la avería, antes de emprender el viaje de regreso con los niños.