
“Nadie podrá utilizar nuestra nacionalidad como escudo para evadir la justicia”. Con esa frase, el fiscal general de la República, Carlo Díaz, destacó la primera extradición de ciudadanos costarricenses hacia Estados Unidos, calificándola como un hito en la lucha contra el narcotráfico.
Este viernes 20 de marzo se lleva a cabo la extradición del exmagistrado Celso Gamboa y el exconvicto Edwin López, alias Pecho de Rata, quienes deberán enfrentar un proceso en Estados Unidos por narcotráfico.
Díaz señaló que este proceso marca un antes y un después en el combate al crimen organizado, al cerrar un vacío legal que durante años permitió a personas vinculadas al tráfico internacional de drogas evitar enfrentar procesos penales fuera del país.
“El día de hoy se materializa la primera extradición de ciudadanos costarricenses a solicitud del Gobierno de los Estados Unidos, lo cual marca un hito trascendental en la lucha contra el tráfico internacional de drogas”, afirmó.
El jerarca explicó que, históricamente, nacionales y naturalizados implicados en estas actividades utilizaban su condición de costarricenses para evadir la justicia internacional, debido a la imposibilidad constitucional de extraditarlos.
Ante este escenario, resaltó el impulso dado por el Ministerio Público a la Ley N.º 10730, aprobada en mayo de 2025, que habilita la extradición de nacionales por delitos de narcotráfico y terrorismo.
“En ese proceso se brindó acompañamiento técnico a la Asamblea Legislativa, contribuyendo a la construcción de un instrumento clave para la cooperación internacional en la lucha contra estas formas de delincuencia organizada”, agregó.
El jerarca recalcó que la entrada en vigor de esta reforma permite una mayor coordinación con agencias internacionales como la DEA, con las que se han definido objetivos conjuntos de persecución.
“Esto permite una respuesta más eficaz frente a las estructuras criminales, como se evidencia en el presente proceso de extradición”, agregó.
Tanto Celso Gamboa como Pecho de rata fueron detenidos apenas un mes después. Desde entonces, han pasado nueve meses, hasta concretarse su extradición hoy, hacia Texas, Estados Unidos.
Finalmente, reiteró que la Fiscalía actuará con firmeza y en coordinación con aliados estratégicos para garantizar que quienes cometan estos delitos enfrenten la justicia, sin importar las fronteras.
“Hoy Costa Rica envía un mensaje claro y contundente. Nadie podrá utilizar nuestra nacionalidad como escudo para evadir la justicia”, concluyó Díaz.
Según las promesas formales solicitadas por el Tribunal Penal de Apelación de Sentencia de San José y enviadas por Estados Unidos, los extraditables no recibirán una condena más alta que la pena máxima aplicable en Costa Rica: 50 años.
