
Sobre una mesa, junto a una fotografía de Daniel Cubero Montero, de 18 años, había una pañoleta, un bastón de caminata y varias imágenes en las que el joven aparecía sonriente, vestido con el uniforme del movimiento al que dedicó casi una década de su vida: los Guías y Scouts.
Eran objetos sencillos que el muchacho llevaba consigo al bosque, pero el domingo 4 de octubre, cuando familiares, amigos y compañeros se reunieron para darle un último adiós en la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago, esas pertenencias contaron buena parte de su historia.

Daniel, quien falleció mientras nadaba en la poza de la catarata Los Reyes, en San Lorenzo de Tarrazú, era un amante de la naturaleza y encontraba en el servicio a los demás una forma de vida. Sus profesores, amigos y familiares sostienen que este muchacho nunca dudó en alzar la voz cuando consideraba que se cometía una injusticia o que alguna situación debía cambiar.
Así se lo enseñó su madre, Adriana Montero Brenes. “Yo siempre le he dicho que hay que vivir para servir y hay que ser la voz del que no la tiene”, dijo a este diario el domingo en la capilla.
Adriana recordó que desde que recibió la llamada de emergencia, el 26 de setiembre, sintió que su hijo había partido. Ahora, en medio del dolor que la embarga, agradeció la labor de las brigadas de la Cruz Roja Costarricense, que durante seis días recorrieron la zona en busca del joven. Socorristas encontraron el cuerpo de Daniel la mañana del 1.° de octubre.
En la capilla, los familiares también colocaron una manta blanca colmada de fotografías del proceso de búsqueda para agradecer el trabajo de las brigadas de rescate.
“Gracias infinitas a los cuerpos de rescate que no tengo palabras para demostrar la gratitud que tengo”, dijo la madre.

Adriana también extendió su agradecimiento a los Guías y Scouts, quienes cubrieron los gastos fúnebres, apoyaron a los rescatistas con comida e hidratación y brindaron acompañamiento y apoyo emocional a la familia de Daniel. Mencionó, además, a todas las personas que, de una u otra forma, les hicieron llegar muestras de cariño, oraciones y solidaridad.
Daniel fue presidente del Colegio San Luis Gonzaga y destacó en múltiples actividades académicas y extracurriculares. Apenas en agosto, participó en el Parlamento Joven Guía y Scout, un espacio de formación para fortalecer el liderazgo juvenil, el pensamiento crítico y la participación democrática de los jóvenes.

También se unió a la Juventud del Partido Frente Amplio y lideró diversos movimientos sociales y estudiantiles. Su madre recuerda que ese interés por aprender y participar estuvo presente desde que era muy pequeño.
“Desde que era muy pequeño siempre quería hacer cosas y era muy perfeccionista los hermanos le enseñaron a leer a los 4 años jugando con el de escuelita y desde entonces no paro de leer , instruirse y tenía hambre de conocimiento”, contó su mamá.
“Yo tengo una fe inmensa en Dios y mi madre santísima María. Sé que son lo que me sostienen en este momento”, sostuvo.
El funeral de Daniel se llevará a cabo este lunes a las 2 p. m. en la Basílica de Los Ángeles.
