
Gerson Rosales Cascante, el oficial de la Fuerza Pública cuyo asesinato ha conmocionado al país, será despedido este viernes 15 de mayo en su pueblo natal, Bratsi de Talamanca, Limón.
Será a partir de las 9:00 a. m. aproximadamente, cuando sus familiares y allegados se reunirán para rendirle el último adiós antes de su traslado al cementerio local.
El Ministerio de Seguridad Pública (MSP) rindió honores la tarde de este jueves al oficial de 28 años, quien murió en el cumplimiento de su deber tras recibir un disparo en la cabeza. La ceremonia religiosa tuvo lugar en la capilla de la Fuerza Pública, en las cercanías del barrio Naciones Unidas, en San José.
Rosales contaba con casi nueve años de servicio en la institución, tras haber iniciado su carrera policial el 16 de octubre de 2017.
Además de su vocación de servicio, destacó como atleta de balonmano, representando a su cantón en los Juegos Deportivos Nacionales entre 2015 y 2018. Según datos del Registro Civil, estaba casado y era padre de un niño de cuatro años.
Una vida arrebatada por la violencia
Gerson solo estaba cumpliendo con su trabajo durante un operativo en Batán, la tarde del miércoles 13 de mayo cuando dos motorizados arremetieron contra él y su compañero.
Mientras que el otro oficial sobrevivió gracias a que su chaleco antibalas detuvo el impacto, un proyectil de 9 milímetros impactó a Gerson en la cabeza. Pese a los esfuerzos de los cuerpos de emergencia y los médicos a cargo, falleció en el Hospital Calderón Guardia.

Con su muerte, su nombre quedó marcado en una dolorosa lista de 60 policías del MSP fallecidos en funciones operativas en el país desde el año 2000.
Así avanza la investigación
Por este caso, las autoridades han detenido a tres sospechosos de apellidos Mora González, Menocal Vílchez y Vílchez Rocha.
Michael Soto, director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), aclaró que una cuarta persona detenida inicialmente fue descartada tras las pesquisas.
“En total, con prueba, tres. Uno fue descartado desde ayer”, explicó Soto.
La principal hipótesis del OIJ hasta el momento apunta a que el ataque sería una represalia por la labor de Rosales y otros efectivos.
En los últimos meses, la Policía ejecutó operativos con importantes decomisos de droga a una organización criminal de la zona liderada por el prófugo Jonathan Pérez Méndez, alias “Tan”. La presión policial sobre este grupo habría motivado la agresión contra los oficiales.
