Entre los 18 detenidos la madrugada de este miércoles por el Caso Éxodo, destaca una mujer de apellidos Agüero Morales, quien es la esposa del empresario de conciertos Hugo Benavides Barboza, conocido como Hugo Barboza, dueño de H. Barboza Producciones.
Según Michael Soto, director interino del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), la mujer ejercía una función clave tanto en la empresa de eventos masivos como en la organización de Edwin Vargas García, alias Sobrino, ya que era la encargada de administrar las finanzas.
Parte de las evidencias que logró recabar la Policía Judicial durante el periodo de investigación fueron varios comprobantes de pago vía Sinpe que la mujer habría hecho al encargado de una finca en Cutris de San Carlos. La Fiscalía y el OIJ allanaron el año anterior ese inmueble, donde decomisaron armas, ganado y aves exóticas, entre otras cosas.

Encargada de la contabilidad
Consultado sobre el posible papel de la esposa de Barboza dentro de la estructura criminal, Soto explicó que el vínculo entre el empresario y alias Sobrino se remonta a su juventud. “Son personas de la misma comunidad, probablemente se conocen desde muy jóvenes, ya que son vecinos de Tibás”, afirmó.
Sobre el perfil de Agüero Morales, el jerarca policial detalló que la mujer cuenta con conocimientos en el área financiera. “En apariencia tiene conocimiento en el tema de contabilidad y manejo de cuentas. Y, de acuerdo con nuestra investigación, ella habría estado manejando la contabilidad de la estructura”, indicó.
Soto ratificó que la sospechosa habría colaborado tanto con alias Sobrino como con su propio esposo en la producción de eventos, “efectivamente, desde el punto de vista nuestro, es que eso podría ser así”.
Estructura dividida
Soto explicó que la organización criminal de alias Sobrino habría funcionado mediante una red de subgrupos, cada uno especializado en una actividad distinta. “Incursionó en el ganado, compra de propiedades, comercialización de oro y este tipo de inversiones en actividades masivas” dijo.
Según el jerarca, esa diversificación incluiría otras fuentes de financiamiento ilegal como “lotería clandestina, extorsiones, venta de drogas, compra y venta de propiedades. Básicamente lo manejaba en diferentes grupos o diferentes enlaces con especialidades”, afirmó.
Soto precisó que cada rama de la organización operaba de forma independiente, bajo el mando centralizado del líder del grupo. “Las actividades masivas era una situación por aparte, pero el tema del oro, de las fincas, el ganado, etc., lo manejaban otras personas”, puntualizó el director interino quien agregó que, “el enlace de todo era el líder de la organización, alias Sobrino”.
