
Un Tribunal de Primera Instancia Civil de San José completó la fase de conclusiones del juicio que enfrenta a la empresa Mega Life de Costa Rica con la cadena hotelera española, Grupo Barceló, a la que acusa de incumplimiento contractual y presuntas prácticas predatorias, incluyendo violación de propiedad intelectual.
El debate público se desarrolló del 11 al 18 de febrero y la sentencia será divulgada por escrito en una fecha no precisada.
La disputa legal, que se remonta a la ruptura de una relación comercial en el 2015, es catalogada como un caso “poco común” en Costa Rica por su complejidad y larga duración, según el abogado de la empresa demandante, Juan Marcos Rivero. El proceso civil, que empezó formalmente con una demanda presentada en el 2018, cuenta con más de 10.000 folios.
Mega Life, dueña de la marca BBIÖ y dedicada al suministro de productos de higiene personal y amenidades como gel de baño, champú, acondicionador y cremas para la piel, reclama un presunto cese abrupto de la relación comercial que tenía con la cadena hotelera desde aproximadamente el año 2006.
Según el abogado de la firma demandante, Mega Life desarrolló los productos y la marca para suplir a Barceló como parte de un contrato de varios años, pero la cadena lo terminó antes de tiempo. De acuerdo con Rivera, luego se dieron cuenta de que otra empresa empezó a desarrollar el producto, por lo que consideran que lo sucedido constituye prácticas predatorias.
Grupo Barceló sostiene apego a la ley
Por su parte, la representación legal de Grupo Barceló, a cargo del abogado Rolando Laclé, manifestó su confianza en la posición de la cadena hotelera.
“Estamos confiados en que nuestra posición prevalecerá, que tenemos razón. Esperaremos lo que defina el juez, pero estimamos que todas nuestras actuaciones fueron absolutamente legales y que no tenemos que pagar ninguna indemnización”, dijo Laclé.
Reclamo millonario
Según Rivera, la demanda de Mega Life se centra en un “incumplimiento del contrato por parte del Grupo Barceló”. La tesis de la empresa costarricense sostiene que no hubo “ninguna razón alegada para romper el contrato”, por lo que el reclamo busca la indemnización por los “daños y perjuicios ocasionados”, los cuales se valoran pericialmente en “varios millones de dólares”.
El litigante detalló que, en el “memorial de conclusiones”, se hizo un “análisis total de la prueba, donde señalamos al tribunal la evidencia física, documental y testimonial que se presentó y que, en criterio de la empresa Mega Life, sustenta la demanda”.
A pesar de que la ruptura comercial tuvo un “impacto devastador” para Mega Life, la empresa “sigue trabajando”, dijo.
Sobre el supuesto rompimiento abrupto y el daño a la propiedad intelectual, el abogado de la hotelera aseveró que “creemos que todas las afectaciones fueron conforme a la ley y que no tenemos ningún tipo de responsabilidad”.
El litigante fue cauto al valorar si los alcances de la resolución serían locales o se extenderían a otras ubicaciones de la cadena: “Preferiría esperar el fallo judicial, es un tema que está en los tribunales”.
El proceso civil se encuentra en la fase de deliberación por parte del Tribunal. Por lo vasto del legajo, el fallo podría tardar varias semanas en darse a conocer.
