La mañana de este martes la Fiscalía de San Joaquín de Flores completó las conclusiones en el juicio por el femicidio de Carolina Mora Delgado, de 38 años, asesinada el 30 de diciembre de 2024. Su cuerpo fue localizado un día después en el Parque Ecológico La Fuente, en el límite entre San Antonio de Belén y San Rafael de Alajuela.
El sospechoso es su expareja sentimental, Álvaro Padilla Palma, para quien el Ministerio Público solicitó una pena total de 60 años: 35 por femicidio, 20 por nueve delitos informáticos y 5 por tenencia de imágenes de abuso sexual infantil.
Según la fiscala Melissa Román Quesada, el imputado se apoderó de ¢200.000 que la ofendida llevaba en un bolso y de una tarjeta con la que habría hecho compras de videojuegos en línea.
“Toda la prueba fue contundente”
Consultada sobre el sustento de la acusación, Román detalló a La Nación que la secuencia de evidencias recabadas por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Heredia fue fundamental. Para ello tuvo mucho peso la experiencia de los agentes judiciales, quienes meses antes habían tramitado los casos de Nadia Peraza y Kimberly Araya.
“Toda la prueba fue sólida, fue contundente, nos permitió realizar un análisis concatenado de esta, desde el momento en que las cámaras de seguridad nos permiten ubicar al imputado como la última persona que estuvo con Carolina”, explicó Román.
La fiscala añadió que las pericias permitieron ubicar los zapatos del imputado con manchas de sangre, escondidos y mojados dentro de su vivienda. A eso se sumaron los análisis hechos por un patólogo y un biólogo forenses que permitieron establecer la ventana de tiempo de muerte de la víctima, la cual coincidió con el periodo en que las cámaras no registraron a Padilla en el sitio donde fue localizado el cuerpo de Carolina, horas más tarde.
Se presume que la ofendida se había citado con su expareja para comprarle un regalo al hijo que procrearon, encuentro que, según la Fiscalía, habría sido un ardid para asesinarla. La víctima habría sido agredida con una piedra y un trozo de madera, hallados un día después de levantado el cuerpo, durante una reinspección del OIJ en el sitio.
Total desprecio hacia la vida
Sobre la actuación del acusado durante el proceso, la fiscala enfatizó que “incluso en el debate fue de total desprecio hacia los valores que podría pretenderse de una persona”. Además, señaló que ese comportamiento fue parte del reproche del Ministerio Público, no solo por la gravedad de los hechos, sino por la conducta del imputado durante el juicio, a quien el tribunal debió llamar la atención después de que se riera mientras declaraban los testigos.
La funcionaria recalcó el reclamo hacia el acusado al asegurar que “él ha mostrado un total desprecio hacia la vida de Carolina, hacia los actos que realizó, inclusive hasta el mismo proceso, ese ha sido el comportamiento que él ha tenido”.
Cuestionamientos de la defensa
El abogado defensor, Jonathan Sancho, tomó la palabra después de la Fiscalía y cuestionó que su cliente hubiera realizado las compras en línea atribuidas al caso. El defensor señaló a un hermano de la ofendida como el probable responsable de esas transacciones, presuntamente hechas desde una tableta.
Sancho finalizó su exposición solicitando que su cliente sea absuelto bajo el principio de Indubio Pro Reo, es decir, por duda. “Si bien es cierto que existió una investigación compleja, también hubo elementos que debieron de haber sido investigados para exculpar al acusado, no se le puede imputar a él la falta de acción u omisión administrativa, porque la Fiscalía tenía el deber de probar pero no lo logró”, dijo el litigante.
El Ministerio Público también solicitó que se abra causa contra la madre del sospechoso por el delito de favorecimiento real, al considerar que habría ocultado evidencia relevante para el caso.
La sentencia de este caso se conocerá este jueves 27 de agosto, a las 10 a. m.
