
El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto, confirmó que en los próximos meses se concretarían nuevas extradiciones de personas de alto perfil vinculadas a distintos casos internacionales.
El jerarca brindó las declaraciones en conferencia de prensa, tras completarse la extradición del exmagistrado Celso Gamboa Sánchez y del exconvicto Edwin López Vega, en un proceso histórico para el país.
“Tuvimos que esperar nueve meses para que esto se materializara. Esperemos que los próximos no se tarde tanto tiempo”, agregó el director.
El jerarca judicial indicó que próximamente habrá allanamientos grandes y continuarán colaborando con las autoridades estadounidenses.
Además, señaló que lo sucedido este viernes es un mensaje para las estructuras criminales, sobre la cero tolerancia que tendrá el país contra el narcotráfico.
“Muchos delincuentes internacionales se nacionalizaron costarricenses a lo largo de la historia para evitar ser extraditados. Y hoy dichosamente ya esa puerta está cerrada, vienen cerca de 15 o 16 más que ustedes ya conocen”, indicó.
Según detalló Soto, entre los casos que avanzan se encuentra el de Johnny Angulo Fernández, alias John Cadenas, de 54 años, solicitado por Italia, así como otras personas requeridas por autoridades de Panamá y Estados Unidos.
Además, indicó que las autoridades interpusieron una apelación para intentar concretar la extradición de Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, luego de que un tribunal rechazara la solicitud al considerar que los hechos ocurrieron antes de la entrada en vigencia de la ley que permite la extradición de nacionales.
El director subrayó que estos procesos forman parte de una estrategia más amplia de cooperación internacional para combatir estructuras criminales.
Operativo “de muy alto riesgo”
Soto detalló que el traslado de Celso Gamboa y alias Pecho de Rata se ejecutó bajo un operativo altamente planificado, debido al perfil de los extraditables.
“Definimos una estrategia que tenía varios puntos de acceso al aeropuerto, tomando en cuenta las circunstancias de seguridad. Estamos hablando de un traslado de muy alto perfil y de muy alto riesgo”, explicó.
Indicó que, como parte del plan, se establecieron tres posibles rutas de ingreso al aeropuerto, de las cuales se eligió una en conjunto con el jefe del grupo táctico del SERT.
“Tomamos la decisión para tratar de no ser muy obvios ante alguna situación de seguridad”, añadió, tras presuntas amenazas de muerte hacia Gamboa.
En total, cerca de 50 oficiales participaron en el operativo, entre labores de traslado y resguardo perimetral, con apoyo de vigilancia aérea y coordinación con otras fuerzas.
“Aquí hay que resaltar el trabajo en equipo. Nos colaboró vigilancia aérea, el perímetro fue reforzado y hubo un trabajo bastante coordinado. Todo salió de la mejor manera”, afirmó.
