
Un oficial de la Fuerza Pública de Sarapiquí, que se presume era cercano a la organización criminal comandada por Alejandro Arias, alias Diablo, quedó detenido en Guápiles por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y funcionarios de la Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada.
El policía, identificado con los apellidos Ureña Araica, de 40 años, según confirmó una fuente a La Nación, en apariencia brindaba información sensible a miembros del grupo criminal.
Entre los datos que presuntamente suministraba estaban los de sus propios compañeros policías, con el fin de que integrantes del grupo criminal les quemaran sus casas y vehículos como represalia por actuaciones policiales contra esa organización, indicó una persona allegada a la pesquisa.

Además, este sujeto, quien habría tenido funciones de supervisión dentro de la Policía y tenía tres años de servicio, habría facilitado información sobre operativos policiales y claves de acceso a plataformas que permiten ubicar en tiempo real las unidades de la Fuerza Pública.
También se presume que vendía droga que había sido decomisada por las autoridades.
Ureña, soltero y vecino de Horquetas de Sarapiquí, tenía acceso a información importante debido a su trabajo y era uno de los enlaces con las operaciones que realizaban equipos especiales de la Fuerza Pública, como los Grupos de Apoyo Operacional (GAO), Linces y Fuerza Élite, entre otros, en toda la zona de Guápiles.

Comunicación con alias Mr. Músculo
El sujeto fue capturado cuando las autoridades intentaban aprehender al exagente de la Policía Judicial de apellidos Delgado Mora, alias Míster Músculo, uno de los eslabones más importantes de alias Diablo que faltaba detener.
El operativo culminó con un enfrentamiento armado entre agentes de la Policía Judicial y con Delgado Mora fallecido, la madrugada de este miércoles, en un centro médico.
Vladimir Muñoz, subdirector a. i. de la Policía Judicial, informó que Ureña cumplía una función dentro del grupo, alertando directamente a Delgado, quien, a su vez, se encargaba de transmitir la información a alias Diablo.
Ureña brindaba información sobre operativos de la Policía Judicial y movimientos sospechosos en las zonas donde residían los miembros de las organizaciones criminales.

Aunque en algún momento asumió labores de supervisión, Muñoz explicó que en los últimos meses este oficial trabajaba monitoreando radio, lo que le permitía acceder a comunicaciones y movimientos, prácticamente en tiempo real, de las autoridades.
La Policía Judicial allanó la vivienda del funcionario en Sarapiquí y también su oficina, en la Delegación Regional de Sarapiquí. En esta última, el sujeto tenía boletas de decomisos de droga escondidas en su casillero y, debajo del colchón, almacenaba la droga que correspondía a esas boletas.
El subjefe del OIJ indicó que, en apariencia, esta droga que él sustraía la hacía llegar a Delgado, quien se encargaba de colocarla de vuelta en el mercado.
Las labores de investigación también llevaron a acreditar que Ureña había dotado de radios de comunicación oficiales del OIJ a la estructura de Alejandro Arias. Al menos dos radios portátiles fueron entregados por él a Delgado y, este último tenía control de las acciones que realizaban los oficiales, porque accedían a las comunicaciones.

“Nos demuestra lo que ya hemos venido indicando, la penetración que tenía este grupo de Alejandro Arias Monge y el ahora fallecido Mr. Músculo en las entidades del Estado y, en este caso en particular, en la Fuerza Pública, en una zona muy compleja como es Sarapiquí y la zona de Guácimo y Pococí”, afirmó Muñoz.
El oficial será procesado por los presuntos delitos de procuración de impunidad y tráfico de drogas, así como por peculado vinculado con corrupción policial.

