Entre los más de 150 videos contenidos en el celular decomisado a Edwin López Vega, alias Pecho de Rata, figuran varios en donde se aprecia a presuntos miembros de la organización cuando trasladaban cargamentos de lo que aparenta ser droga.
Según el expediente del Caso Riverside, los alijos llegaban en embarcaciones procedentes de Colombia y eran descargados en camiones. Esa dinámica es la que se puede establecer en las grabaciones, cuando varios sujetos cargan en sus espaldas sacos con aparente cocaína y marihuana.
En uno de los videos se oye la voz de quien sería Pecho de Rata cuando dice “story time” y de inmediato aparecen varios hombres acarreando sacas desde la orilla del mar y hasta el cajón de un vehículo de carga. Story time es una frase que se escucha en muchos de los videos y que el cabecilla usaba cuando quería compartir alguna historia o anécdota con su círculo más íntimo.
En otra grabación tipo selfie, López Vega, sin camisa y con una gruesa cadena de oro, se ve al lado de varios sacos que tenían paquetes rectangulares, azules, en lo que aparentaba ser cocaína.
De dos en dos
Una de las grabaciones registró a por lo menos ocho hombres, quienes pasaban sacos de aparente droga desde unas lanchas hasta un camión. Durante el trasiego se escucha decir, a quien sería Pecho de Rata: “Story time, póngale, póngale”, para incentivarlos a acelerar el paso de la droga.
Segundos después, la misma persona sugiere a los sujetos llevar sobre sus hombros más sacos: “Mae de dos en dos, los que pueden, de dos en dos para salir rápido de esta vara”, ante lo cual, los hombres aceleran el paso, ya que el cajón del vehículo apenas tenía seis sacos.
Para la Fiscalía, estas actuaciones evidenciaron la integración de un grupo criminal dedicado al tráfico y transporte de drogas, que, al parecer, abastecía de marihuana a otras organizaciones del Valle Central, como lo explicó Michael Soto, director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el 23 de junio, día de los allanamientos del Caso Riverside.
Alegatos de la defensa
Mario Quesada, abogado defensor de dos de los imputados, alegó durante la audiencia de medidas cautelares que el uso del material contenido en el celular de Pecho de Rata no se podía utilizar como prueba para crear un nuevo caso, según el artículo 28 Bis de la ley 7.425 sobre Registro, Secuestro y Examen de Documentos Privados e Intervención de las Comunicaciones.
Según el abogado, dicha información “solo puede ser compartida con el OIJ bajo determinadas condiciones y se excluyen las conversaciones, audios o videos que estén en ese aparato, que fue precisamente lo que se compartió”, dijo.
El litigante agrega que existen votos de la Sala Constitucional que establecen que ese tipo de contenidos pueden servir como notitia criminis, “pero nunca como insumos para otra causa. Y en el caso Riverside, todos los videos, fotografías y todo lo que ha trascendido a la opinión pública, fue utilizado para hacer las solicitudes de vigilancias, seguimientos, allanamientos y detenciones y eso es abiertamente ilegal”, argumentó.
Quesada agregó que presentó 11 actividades procesales defectuosas, es decir, defectos en el proceso, como por ejemplo el uso de drones, con los que, a su criterio, se habría violentado la intimidad de algunos de los imputados.
El defensor añadió que el dron, a diferencia de un policía que puede ingresar a una propiedad solo con el permiso de un juez, “no necesita ese permiso, depende del operador de la máquina, del sistema, y puede conducirlo dentro de las propiedades, y esa ha sido una queja que ha presentado la defensa”.
Tras 71 días de audiencias que se extendieron en ocasiones hasta altas horas de la noche, los imputados en el Caso Riverside esperan por la decisión de la jueza a cargo, para saber quiénes irán o seguirán en prisión preventiva y a cuáles les impondrán alguna medida cautelar.
