
La detención del boxeador Bryan Tiquito Vásquez con 72,9 gramos de marihuana y ¢1,3 millones en efectivo este domingo en Heredia deja en el aire una pregunta difícil de responder: ¿Cuándo una cantidad baja de droga es delito y cuándo no?
Tres abogados penalistas consultados por La Nación coinciden en que la ley de estupefacientes no da una respuesta clara y que esa ambigüedad puede jugar en contra del imputado.
La Fiscalía investiga a Vásquez por los delitos de transporte de droga y legitimación de capitales, dentro de la causa 26-000527-1094-PE. Su esposa, la campeona mundial Hanna Gabriel, sostuvo que “a Bryan lo agarraron con el consumo de él”. Sin embargo, los especialistas advierten que esa defensa no es generalizada ni sencilla de sostener ante los tribunales.
Sin mínimo establecido
El abogado penalista Rodrigo Araya explicó que “en la ley (sobre estupefacientes, sustancias psicotrópicas, drogas de uso no autorizado, actividades conexas, legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo= no existe definida ningún tipo de cantidad para poder determinar si se puede estar en presencia de un delito o no”.
A diferencia de la conducción bajo los efectos del alcohol, donde la legislación establece niveles específicos en sangre, en materia de psicotrópicos no hay una cantidad definida. “Puede ser desde un gramo hasta una tonelada y podría perfectamente ser constitutivo del delito de transporte de droga”, afirmó.
El también penalista Andrés Pérez explicó que la Ley de Psicotrópicos lista una serie de verbos que definen las conductas delictivas, como tenencia, transporte, almacenamiento, comercialización, entre otros, pero todos vinculados con fines de tráfico. Lo relevante, dijo, es que esa misma ley tampoco penaliza la tenencia para consumo personal. “No contiene la ley un mínimo”, precisó.
El problema, según Pérez, está en la combinación de elementos que la policía asoció en este caso: “Parece que erróneamente hay una asociación entre esa ínfima cantidad de droga y la tenencia del dinero, que no es ilícito tener un ¢1, 3 millones en efectivo, pero por asociación: marihuana más esa suma de dinero, hace a la policía sostener la hipótesis de que es un transporte”.
La carga de la prueba
El penalista Federico Campos coincide con los otros dos especialistas en que quien es sorprendido con droga tiene la obligación de demostrar que era para su consumo. “Si lo logra demostrar, pues sí podría salir absuelto”, acotó Araya. Pero probar ese consumo no es sencillo.
Campos explicó que los jueces analizan si la cantidad decomisada encaja dentro de la “lógica del consumo”, un concepto que varía según el caso concreto. “Si supuestamente para un cigarrillo de marihuana se requiere más o menos un gramo, pareciera que 72 cigarrillos no es lógico, aunque no debería ser así, porque perfectamente vos podés estar comprando la droga para suplirte un mes”, razonó.
Campos advirtió, además, que las resoluciones de la Corte han flexibilizado las interpretaciones en perjuicio del imputado. “Ni siquiera se tiene que demostrar que el fin es el tráfico. No tienen que agarrarte vendiéndosela a alguien, o que haya pruebas de que se la ibas a vender, entonces te procesan y te pueden condenar por transporte de droga”, explicó. Y añadió: “Aún y cuando sea para tu consumo, en esas cantidades te pueden condenar, si la explicación no convence a los jueces”.
¿Qué procede en casos similares?
Pérez señaló que, en casos parecidos, “lo que siempre ha procedido es que la causa se desestime”, aunque aclaró que esa decisión le corresponde al fiscal.
En el caso de Tiquito Vásquez, la Fiscalía no solo no desestimó, sino que solicitó prisión preventiva, la cual fue rechazada por el Juzgado Penal de Heredia. El despacho ordenó, en su lugar, medidas cautelares: prohibición de salir del país, mantener domicilio fijo y firmar cada 15 días. La Fiscalía apeló esa resolución y se espera una nueva audiencia ante el Tribunal Penal.
El contexto del caso
Vásquez, de 38 años y vecino de Escazú, fue detenido la madrugada del domingo 8 de junio en San Isidro de Heredia, sobre la ruta 32, cerca del peaje, junto a un hombre de apellidos Cascante Lobo. Oficiales del Grupo de Apoyo Operacional (GAO) detectaron olor a marihuana proveniente del pick up en que viajaban. Ambos accedieron voluntariamente a la revisión del vehículo.
De inmediato ambos fueron detenidos y trasladados a celdas del OIJ en Heredia y este lunes, tras petición de la Fiscalía, el juez dictó las medidas cautelares ya conocidas.
Tiquito está casado con la campeona mundial Hanna Gabriel desde el 2012 y juntos administran un gimnasio de boxeo.

