Crímenes

Masacre en Buenos Aires: Arma de fuego usada permite vincular a sospechosos con dos crímenes más

Un anillo de matrimonio decomisado en un allanamiento por drogas en abril pasado fue clave en la investigación. El móvil de todos asesinatos fue el robo, determinaron los investigadores

El arma de fuego usada por los sospechosos de asesinar a seis personas dentro de una finca en Llano Bonito de Brunka de Buenos Aires, Puntarenas, el 17 de octubre del año pasado, así como un anillo de matrimonio decomisado en un allanamiento por tráfico de drogas en abril anterior, fueron las piezas claves para resolver esta masacre y dos crímenes más, registrados en el último cuatrimestre del 2021.

Después de nueve meses de investigación, en los que se realizaron múltiples diligencias en el cantón porteño de Buenos Aires, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) logró identificar y detener a dos jóvenes de la zona, quienes figuran como los presuntos responsables del homicidio de ocho personas. Se trata de dos primos de apellidos Saldaña Rojas (24 años) y Rojas Cascante (19).

Ambos fueron aprehendidos este miércoles, luego de cinco allanamientos en los distritos de Brunka y Volcán, donde agentes judiciales esperaban decomisar armas de fuego, herramientas y un anillo de compromiso (adicional al de matrimonio) que fue sustraído luego del homicidio múltiple.

Walter Espinoza Espinoza, director de la Policía Judicial, dijo que a lo largo de la investigación se manejó como móvil del crimen el robo de artículos, especialmente armas de fuego que son muy demandadas en la zona, ya que se determinó que las víctimas fueron despojadas de sus pertenencias en medio de los hechos.

“Como parte de las pesquisas para esclarecer este caso, en el que seis personas fueron asesinadas, se realizaron incursiones constantes en la zona (de Buenos Aires) para obtener pruebas, se hicieron muchas labores. Fue un trabajo complejo, ya que el sitio del asesinato es recóndito, no hay vecinos y, además, la posibilidad de contar con datos sencillos fue difícil.

“El registro de los lugares está determinado por el interés de ubicar armas de fuego, herramientas y un anillo de compromiso que fue sustraído en el hecho. Durante el proceso de investigación ya habíamos logrado la incautación de un anillo de matrimonio, que fue un factor importante en el desarrollo de las investigaciones, y que unido a la gran cantidad de pesquisas que desarrollaron las personas encargadas del caso, nos permite tener una hipótesis de trabajo muy fuerte”, explicó el jerarca judicial.

Añadió que el anillo de matrimonio que se confiscó previamente pertenecía a Claudia Alina Villarevia Rivera (41 años) y, al ser comparado con el que portaba su esposo el día del asesinato, César Mauricio Quesada Cascante (44), se ratificó que fue uno de sustraídos, ya que también se llevaron el de compromiso. También dijo que al encontrar la joya, en el pasado mes de abril, empezaron a seguir el rastro y eso les permitió determinar que los sospechosos lo vendieron.

Además del matrimonio, las otras cuatro víctimas de la masacre, descubierta el 18 de octubre por la madrugada, fueron identificadas como Stephen Paul Sandusky (estadounidense de 61 años), así como Daniel Mauricio Quesada Villarevia (20), hijo del matrimonio, Susan Anyelic Zúñiga Rodríguez (40) y Willy Alfredo Borbón Muñoz (38).

Sandusky era el propietario de la finca donde se dieron los hechos, mientras que la familia Quesada Villarevia era de Rivas de Pérez Zeledón, San José, y llegó acompañada de Zúñiga y Borbón a la finca. Los fallecidos fueron baleados y, después, los homicidas le prendieron fuego a dos de los cuerpos y ocultaron los otros cuatro con plásticos.

Como parte de la investigación se determinó que, en apariencia, Saldaña y Rojas estarían vinculados con otros dos homicidios, uno registrado entre el 30 de agosto y el 1.° de setiembre del 2021 y otro ocurrido el 18 de diciembre de ese mismo año.

El fallecido en el primero de los asesinatos fue un finquero de 64 años, identificado como José Navarro Rojas, quien fue localizado sin vida luego de que un incendio consumiera la vivienda en la que se estaba solo dentro de la finca Marbesa, en la ribera del río Ángel, cinco kilómetros al norte de la comunidad de Santa Rosa, en el distrito de Brunka.

Este sitio está aproximadamente a 15 kilómetros de distancia de la propiedad donde se dio el homicidio múltiple y, según la investigación, el crimen se dio por un robo.

Posteriormente, en diciembre del año pasado, el guarda de seguridad de una plantación piñera en Llano Bonito de Buenos Aires, fue asesinado de un balazo en el pecho, aparentemente, para robarle la pistola que portaba, así como otras pertenencias personales, como su celular y billetera. Tres kilómetros de distancia separaban este sitio con la finca de Sandusky.

La víctima fue Marcos Manuel Hidalgo Arguedas, de 39 años, vecino de Buenos Aires y quien laboraba para una empresa de seguridad privada que le brinda servicios a una piñera en la región. Su cuerpo fue ubicado al lado de una motocicleta en la cual, regularmente, se trasladaba por el sembradío.

Walter Espinoza afirmó que la investigación por el crimen múltiple le permitió al OIJ vincular a los dos sospechosos con los otros asesinatos, por lo que se espera que el decomiso de evidencias permitan también imputarlos por estos hechos.

“De acuerdo con la hipótesis que manejamos, estos dos sujetos utilizaron en un homicidio en diciembre del 2021 un arma similar a la utilizada en los asesinatos del 1.° de setiembre y 18 de octubre del año anterior, eso nos permitió vincular las casos”, aseguró el jerarca.

Para el director del OIJ los dos detenidos se caracterizan por tener un perfil de “alta peligrosidad”, que además eran conocidos en Buenos Aires por su actividad criminal.

Según datos recopilados por La Nación, Saldaña Rojas es hijo de un expolicía apellidado Saldaña Arauz, quien fue sentenciado el 26 de noviembre del 2006 a 12 años de prisión por homicidio simple de Édgar Humberto Rojas Blanco, quien en agosto de ese año era el guarda de una propiedad que tenía en Llano Bonito el estadounidense Stephen Sandusky.

El proceso judicial contra el padre del ahora sospechoso de ocho asesinatos se tramitó dentro del expediente 06–200486–0634–PE y en este consta tanto un testimonio del extranjero como el dato de que antes del crimen Rojas había denunciado a Saldaña en la Fiscalía de Buenos Aires por el hurto de láminas de zinc y de perling.

Información actualizada a las 7:10 p. m. con más datos.

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