Crímenes

Balacera en San José: Los errores de los policías detallados por expertos

Criminólogos consultados por La Nación analizaron lo ocurrido. Tanto Fuerza Pública como Policía Municipal afirman que revisarán procedimiento aplicado y evaluarán opciones de mejora.

Líneas de disparos cruzadas, falta de aislamiento de la escena, carencia de liderazgo y ausencia de estrategias para bajar la tensión emocional son algunas de las acciones en las que fallaron este miércoles los oficiales de la Fuerza Pública y la Policía Municipal de San José, al atender un incidente en el centro de San José que dejó como saldo un fallecido. Así se desprende de las entrevistas que realizó La Nación a Gerardo Castaing Bustillos y Minor Araya Salguero, experimentados criminólogos y quienes laboraron por muchos años para el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

Ambos también consideran que esta situación desnuda una serie de carencias en la capacitación que reciben los policías, por lo que creen que las instituciones deben realizar un análisis detallado que permita trabajar para que a futuro se evite cometer los mismos errores.

“La confusión fue muy alta, las líneas de disparos estaban cruzadas y además, en el centro de la trayectoria estaba el sujeto pasivo (el fallecido, Luis Diego Fernández), el sujeto activo (el padre de la víctima, Johnny Fernández) y también había presencia de ciudadanos. El arma que se estaba utilizando era corta y subsónica, es decir, que el proyectil sale a menos de 300 metros por segundo, pero aun así tienen un alcance efectivo de 50 metros, lo cual quiere decir que si se tiene buen pulso y se apunta bien, se va a pegar en el objetivo a 50 metros, pero también debe tenerse en cuenta que el alcance máximo es de 100 metros y ahí las líneas de fuego estaban a menos de 20 metros, o sea, hubo un riesgo total en todo momento para policías, para ciudadanos y en último caso para el tipo pasivo y el tipo activo”, explicó Castaing.

El experto agregó que en situaciones de crisis lo ideal es contener y despejar el área donde se están presentando los hechos, mediante un perímetro o anillo que aleje a la ciudadanía del sitio, así como evaluar la situación para que en caso de ser necesario los cuerpos policiales administrativos pidan ayuda a la Unidad de Negociadores del OIJ, quienes cuentan con la capacidad de controlar las emociones, analizar el entorno e iniciar una comunicación táctica con el sujeto activo para ir bajando la línea emocional. Sin embargo, indicó que ninguna de estas situaciones ocurrió en el abordaje hecho en el centro de la capital, porque en lugar de existir calma, hubo contaminación sónica hasta de las mismas patrullas que estaban atendiendo la escena.

“El sitio fue mal manejado desde el punto de vista táctico, pero yo personalmente no culpo tanto a los policías, culpo al sistema, porque cuando se delegan funciones una de las obligaciones de las instituciones es capacitar al personal para que cumpla bien con las misiones que se le están asignando y esta gente no estaba capacitada para manejar una situación crítica. Realmente, hay una necesidad en las instituciones policiales de obtener enseñanzas de casos como estos y de revisar en qué se falló y en qué se puede mejorar, porque si se hace van a seguir cometiendo los mismos errores”, manifestó el criminólogo, quien justamente fue el creador de la Unidad de Negociadores en la Policía Judicial.

Minor Araya coincide con Castaing en que falta capacitación y preparación, ya que a su criterio es “claramente muy deficiente y sumamente preocupante”. De igual forma cree que se debió aislar la escena porque pudo haberse herido o matado a un inocente o a un policía. También critica que Johnny Fernández Moreno, padre de Luis Diego Fernández Valverde, el joven fallecido, haya podido regresar al carro cuando ya se le había sacado y calificó de “pésimo manejo técnico” el uso que hicieron los oficiales de sus armas de fuego de reglamento.

“Rodearon el carro en una circunferencia de 360 grados y todo el mundo le disparó al vehículo, de milagro ningún policía mató a otro, pero además se erró al disparar a las llantas, al motor, a la carrocería del vehículo para limitar la movilidad del mismo y esto es un error abominable porque cuando se le dispara a este tipo de objetos esas balas tienen rebote y la posición última de esa bala es totalmente desconocida. En resumen, yo lo que vi fue un amplio derrochamiento de coraje, de valentía, acompañado de una abismal cantidad de ignorancia técnica y táctica policial”, sintetizó Araya, quien destacó que a su criterio el caso fue un tiroteo.

Sin mando

Para Castaing y Araya es totalmente visible mediante los videos que han circulado en redes sociales y medios de comunicación que no hubo una persona que asumiera el mando y eso también entorpeció la labor policial. “Acá no hubo liderazgo y parte de los protocolos que debe tener la Policía es conocer que el oficial de más alto grado debe tomar el mando e iniciar una serie de acciones dirigidas a que haya orden, organización y planificación”, indicó el primero de los exagentes judiciales.

Araya, jefe fundador del Servicio Policial de Intervención Inmediata, conocido en la actualidad como Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT), consideró que al estar Fuerza Pública y Policía Municipal de San José en el sitio, sin haber entrenado juntos en ningún momento, se dificultó la situación. “Probablemente unos jalaban para un lado y otros para el otro, cuando este tipo de situaciones se trabaja por lo general se debe manejar únicamente con un equipo conocido, no los dos”.

Evaluación

Este jueves, tanto Daniel Calderón Rodríguez, director general de la Fuerza Pública, como Marcelo Solano Ortiz, jerarca de la Policía Municipal de San José, reconocieron que los hechos registrados en la capital serán evaluados y consideran que siempre hay oportunidades de mejora.

Calderón rescató que “la respuesta fue rápida, efectiva y se lograra rescatar a una persona”, aunque lamentó que hubiese un fallecido. “Lamentablemente no se pudo salvar a la otra persona (Luis Diego Fernández) por el estado en el que se encontraba y porque directamente atentó contra los oficiales y les disparó, pero la respuesta permitió además neutralizar la amenaza que representaba esta persona sin que resultaran heridos particulares y aunque hubo oficiales heridos fue algo leve”.

Añadió que eso “no quiere decir que no vayamos a revisar el procedimiento, se va a revisar y vamos a hacer una evaluación desde el punto de vista policial y técnico policial, porque desde el punto de vista de responsabilidad y judicial ya se abrió una investigación y nosotros vamos a esperar también el resultado de su investigación, que nos va a ayudar a confirmar si la actuación de los oficiales estoy apegada a derecho como nosotros lo pensamos”.

Solano mencionó que este tipo de situación fue “extraordinaria y que no tiene comparación ni antecedentes”. “Tuvimos esta mañana (de jueves) una reunión con el equipo de Planes y Operaciones de la Policía Municipal de San José donde valoramos todo el material audiovisual que circula en redes sociales y en medios de comunicación, conversamos sobre lo que habíamos vivido desde el punto de vista del abordaje operacional”, aseveró.

Mencionó que también hablaron con Calderón y con el ministro de Seguridad, Michael Soto Rojas, para intercambiar apreciaciones de lo sucedido y recopilar toda la información necesaria para entregarla al OIJ.

Recolección de indicios

Agentes de la Sección de Homicidios de la Policía Judicial recolectaron un total de 26 indicios balísticos en el perímetro donde se registró la balacera. Además, decomisaron 12 armas de fuego, nueve de ellas pertenecen a oficiales de la Fuerza Pública y tres a uniformados de la Policía Municipal. “El caso se mantiene en investigación, lo que se tiene de momento es que hubo un intercambio de disparos entre un particular y los oficiales, donde resulta herido el primero”, indicó el OIJ.

El miércoles en la mañana, un hombre que amenazó con matar a su padre y luego quitarse la vida fue abatido de tres disparos por la Policía en el centro de San José, exactamente en calle 10, entre avenidas 4 y 6. Las autoridades indicaron que hubo una negociación infructuosa y, en determinado momento, el sujeto les disparó, por lo que los oficiales usaron sus armas de reglamento para repeler el ataque.

Eillyn Jiménez B.

Eillyn Jiménez B.

Periodista de la Sección de Sucesos y Judiciales. Bachiller en Periodismo de la Universidad Internacional de Las Américas y licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana.

Carlos Arguedas C.

Carlos Arguedas C.

Periodista en la sección de Sucesos. Trabaja en La Nación desde el 2000 siempre en la cobertura de asuntos de Sucesos y Jurídicos.