
Dicen que la vida humana no tiene precio hasta que alguien ingresa a la dark web y constata que por unos cuantos miles de dólares es posible comprar, literalmente, cualquier parte del cuerpo.
Con la asesoría de un experto en ciberseguridad (quien solicitó mantener su identidad y lugar de trabajo en reserva), La Nación navegó en ese oscuro segmento de Internet donde se pudo observar páginas de venta de drogas, armas, órganos humanos, trata de personas y hasta venta de vehículos de alta gama que fueron robados.
Una aclaración que nos hace la fuente es que, si bien en ese espacio conviven usos legítimos y los más oscuros de la actividad humana, en realidad “la dark web nació como una idea activista, revolucionaria, pero, como podemos ver, lo utiliza el crimen para hacer ventas de servicios, trata de personas, pornografía; son cosas que uno no quisiera”.
Con él coincide Adalid Medrano, abogado especialista en delitos informáticos, quien explica que la dark web debe entenderse como una tecnología que puede ser utilizada para distintos fines, desde los lícitos y éticos o para proteger a periodistas y personas que viven bajo censura, hasta los que atentan contra los valores de la sociedad.
“Por eso es un error todo intento de criminalizarla, ya que lo que se debe perseguir son los delitos, no la tecnología”, dijo. Agregó que el Estado debe ser capaz de combatir la delincuencia que surge en esta u otras redes.
Ilícito menú
La apariencia de las páginas varía según lo que ofrezcan y probablemente el presupuesto del propietario. Algunas son muy básicas, se ven como un formato HTML (documento de hipertexto). Otros sitios contienen pestañas por categorías de productos, como un sitio web de cualquier empresa legal.
En un sitio, es posible adquirir un corazón por $220.000 y por $243.550 adicionales se “contrata” la cirugía de trasplante. Además, se ofrece por $180.000 un hígado y por $184.100 la cirugía; si lo que se busca es parte de un hígado, el precio baja a $67.000.
“La venta de órganos humanos es ilegal en todos los países alrededor del mundo, con la excepción de Irán”, se lee en la presentación de la página, según la cual “las fuentes legales a menudo no pueden proporcionar un número suficiente de órganos y tejidos para el trasplante de manera oportuna”.

Pero el presupuesto para adquirir algún bien o servicio ilegal no necesariamente debe ser alto, ya que en otro sitio se pudo encontrar que es posible contratar el hackeo de una cuenta de Facebook por $250 (0,00295963 bitcoines). Para ello, el interesado deposita los bitcoines en una dirección que se especifica en la página y envía el comprobante a un correo electrónico con el nombre de la cuenta que desea afectar.
Al navegar por la dark web, es posible encontrar un sinfín de opciones para adquirir drogas sintéticas, cocaína y marihuana. La web muestra imágenes de los estupefacientes y sus empaques. Incluso algunos sitios cuentan con un espacio para calificar al vendedor y su producto.

Tráfico humano
Si el hecho de pensar que la venta de un ser humano es perturbador, lo es más saber que en diversas páginas es posible adquirir un bebé como si se tratara de un ser inanimado. En uno de ellos se promociona: “A newborn baby in your family (un recién nacido en tu familia)” y en la foto se ve a una pareja caucásica con un bebé de pocas semanas de nacido.
Para convencer a la persona interesada, se despliega este mensaje: “¿Por alguna razón no puede concebir un bebé? ¿El orfanato no le da permiso para adoptar? No se preocupe, le ayudaremos a crear una familia completa, haga su pedido y le entregaremos un bebé recién nacido de cualquier país”. De seguido está disponible la pestaña para “comprar un bebé recién nacido”.

Emulando la trama de la película del 2008 Taken (Búsqueda implacable), el mismo sitio tiene otro segmento en donde ofrece “esclavas sexuales para su negocio” y promueve la venta de jovencitas de entre 16 y 23 años oriundas de Ucrania, Tailandia, Estados Unidos, Japón y otras partes del mundo asegurando que “la calidad está garantizada”.
También, hay espacios de venta de material de explotación sexual infantil, cuyo contenido es absolutamente explícito y repugnante.
Vulnerabilidades
El sábado 12 de setiembre, la Dirección Nacional de Ciberseguridad detectó que un actor de amenaza identificado como Jarol1488 publicó en el foro DarkForums que tenía acceso a datos de millones de costarricenses.
El usuario afirmó que había “hackeado a una agencia de créditos” y que había obtenido información de toda la población de Costa Rica. Para demostrar que tenía acceso a esos datos, publicó una muestra de aproximadamente 10.000 líneas de información.
Ese tipo de riesgos son muy frecuentes para quien se aventure a ingresar a la dark web sin tener los conocimientos necesarios, ya sean personas físicas o jurídicas.
El experto en ciberseguridad explicó que la dark web “es el conjunto de sitios que solo existen dentro de redes anónimas”, a los que se accede únicamente a través de un programa llamado Tor, y aclaró que suele confundirse con la llamada deep web.
De acuerdo con el especialista, la deep web es la información que está detrás de un formulario, ”por ejemplo cuando accedo a Gmail utilizo mis credenciales o cuando ingreso al Tribunal Supremo de Elecciones, pongo un usuario y contraseña”, explicó.
En cambio, la dark web “solo existe como red anónima” y sus direcciones terminan en “.onion”.
“No podríamos ingresar a un punto onion utilizando Google o Chrome, tenemos que utilizar el navegador Tor”, indicó. Ese tipo de direcciones son difíciles de memorizar y suelen cambiar con frecuencia.

Para encontrar esos sitios, el experto detalló que los administradores suelen registrarlos en indexadores como Ahmia o Torch. “Es como el equivalente al buscador de Google. Solo que esas direcciones tienen 56 caracteres y son aleatorias porque salen de una clave criptográfica; no es un registro o un dominio .com”. Esa es una de las razones por las que muchos sitios “desaparecen en poco tiempo o puede que cambien de punto onion”.
Lo que es ilegal
El especialista fue claro en que usar Tor no constituye por sí mismo un delito en Costa Rica: “No está prohibido; lo que puede ser un delito es lo que yo haga, como comprar bienes ilegales, adquirir datos robados y acceder a sistemas sin permiso”.
Sin embargo, advirtió que el anonimato que ofrece la red tiene límites. “El anonimato no significa invisibilidad. Yo puedo iniciar sesión con mi cuenta personal y descargar archivos o abrirlos fuera de Tor, pero al hacerlo ya me hace visible para los atacantes”, explicó.
Medrano añadió que no es recomendable que personas sin conocimiento ingresen a la dark web a curiosear, ya que ahí es más fácil encontrarse con cibercriminales y el riesgo de ser víctima de fraudes, malware y otros delitos informáticos es mayor.
Además, en estos espacios “suelen operar autoridades internacionales que realizan investigaciones penales y que han tenido operaciones exitosas, muchas veces aprovechando errores de los propios delincuentes”, por lo que es un error pensar que lo que sucede ahí no tiene consecuencias, “aunque las protecciones de privacidad sean robustas”.
Riesgo para el ciudadano
El especialista consultado por La Nación detalló que el mayor peligro de la dark web no está en ingresar a ella, sino en que los datos personales terminen circulando ahí sin su conocimiento. Por eso, recomendó el uso de herramientas como el sitio Have I Been Pwned?, que permite verificar si una dirección de correo electrónico ha sido comprometida en alguna filtración.
El experto dijo que la exposición de datos personales puede derivar en delitos como extorsiones, secuestro de cuentas de WhatsApp o llamadas fraudulentas que simulan el secuestro de un familiar, una modalidad “que pasa mucho en México”.
Por su parte, el abogado Medrano precisó que en nuestro país las principales conductas que se ven en ciertos foros delictivos cuentan con sanciones penales, “por lo cual se debe tener claro que comprar bases de datos personales, contratar ataques informáticos, o la difusión o la mera tenencia de material de abuso sexual infantil puede traer consecuencias penales”.
Como medida de protección, se recomienda que empresas y usuarios mantengan un monitoreo constante de los indexadores donde suele filtrarse información. “Lo que normalmente hacen las empresas que están muy conscientes de la ciberseguridad y su reputación es que contratan lo que se conoce como security operation center o centros de operaciones de seguridad (SOC), que se encargan de estar revisando ciertos indexadores donde aparezcan palabras clave o listados de bases de datos”, explicó el experto.
Sobre el papel de Costa Rica dentro de este ecosistema, el especialista fue enfático: el país “no es un mercado relevante para la dark web”, ya que la mayoría de los mercados ilícitos se concentran en Estados Unidos y Europa.
“Costa Rica se conoce, lastimosamente, más que todo por la pornografía infantil”, lamentó, y detalló que la mayoría de los precedentes judiciales en el país sobre esta materia han sido detectados gracias a la colaboración entre Interpol, el Organismo de Investigación Judicial y la Policía Nacional de España.

