
A diez años del caso de la Corporación Yanber S.A., que reveló presuntas millonarias estafas, un imputado aceptó todos los cargos y el juicio ya tiene el visto bueno.
El caso estalló tras descubrirse que, entre 2011 y 2015, altos mandos de esta empresa, dedicada a la producción de plásticos, presuntamente alteraron los estados financieros de la corporación para aparentar una situación económica sólida y así obtener millonarios créditos de bancos y entidades financieras.
Según la Fiscalía, el perjuicio económico asciende a aproximadamente $24 millones y el expediente se tramita en la causa 16-000054-0621-PE. Yanber dejó de operar en Costa Rica en 2018.
El debate se desarrollará sin el principal acusado del Ministerio Público, Samuel Yankelewitz Berger, quien falleció este 20 de abril a los 87 años.

El Juzgado Penal de San José ya dictó apertura a juicio y el expediente deberá ser remitido al Tribunal Penal de San José, según informó el Poder Judicial. No obstante, hasta el 24 de abril, aún no se conocía la fecha en que iniciará el debate.
De cara a ese proceso, hace nueve meses el exgerente general de la empresa, Ronald Soto Bolaños, aceptó haber cometido 18 delitos de estafa y se sometió a un procedimiento especial abreviado durante la audiencia preliminar, que transcurrió entre abril y julio del 2025.
Según explicó el Ministerio Público, ese acuerdo aún está pendiente de aprobación en el Tribunal de Juicio.
Bolaños pactó una pena de tres años de cárcel por cada delito, para un total de 54; sin embargo, por la aplicación del concurso material, el Juzgado Penal readecuó la sanción a seis años de prisión.
Cinco a juicio
El caso tiene como imputados por la misma cantidad de delitos de estafa a cinco personas identificadas como Yankelewitz Lev, Barboza Lépiz, los exgerentes financieros de la empresa, de apellidos Sandí Sandí y Paniagua Moya, así como a un sujeto identificado como García Neira.
Por su parte, Samuel Yankelewitz dejó de formar parte del expediente tras su fallecimiento.
La acusación, formulada por la Fiscalía Adjunta de Delitos Económicos, Tributarios, Aduaneros y Propiedad Intelectual, fue comunicada a las partes desde el 17 de enero del 2024.
La compañía al parecer utilizaba técnicas de doble contabilidad (informes alterados), planilla oculta, facturación fantasma y otras, para sacar los beneficios económicos.
La Nación publicó que los estados financieros de Yanber presuntamente reflejaban que el patrimonio de la empresa era de $26 millones, cuando en realidad era de $7,8 millones, de acuerdo con un informe de la compañía, con datos del 2011.

Así habría obtenido millonarios préstamos con entidades bancarias, en apariencia, induciendo al personal al error.
La pesquisa se ha extendido por más de una década, en parte, porque el caso era de especial dificultad. La investigación fue declarada de trámite complejo y requirió de la confección de más de 60 informes de la Sección de Delitos Económicos del Organismo de Investigación Judicial y siete pericias de la Sección de Cibercrimen, en las que se analizó información incluida en equipos electrónicos decomisados durante el proceso penal.
Asimismo, se analizaron más de 200 tomos de prueba documental y financiera.
Empresa en la quiebra
En 2015, Yanber entró en una crisis financiera que hizo pública, cerró su planta de producción en Costa Rica y, al año siguiente, en enero, 50 acreedores aceptaron sacar a la Corporación de la quiebra inminente.
Entonces recibieron la empresa como pago de las deudas y un mes más tarde, Yankelewitz traspasó sus acciones a un fideicomiso que se adueñó de la compañía.
En abril de ese mismo año, una auditoría forense de R. Artavia y Asociados reveló que Yanber habría inventado exportaciones por $29,2 millones a la empresa panameña Interplastic Industries Corporation. Ese dinero se registró como facturas por cobrar, y se utilizó esta figura para sacar los préstamos en los bancos por $37 millones.
El 45% de estos créditos fueron tramitados por bancos de Costa Rica, sin saber que la empresa estaba al borde de la quiebra.
Durante el 2016, el Banco Nacional denunció a Yanber por presunta estafa por $6 millones y ¢2.172 millones. El Banco de Costa Rica también denunció a la empresa por una afectación de ¢6.975 millones, y Bancrédito denunció una estafa de ¢1.120 millones.
En junio del 2018, Yanber anunció el cierre de la planta de operación en el país ante la imposibilidad de obtener recursos para comprar materia prima y mantener el costo de la planilla. En mayo del 2022, cuatro años después del cese de operaciones, 80 extrabajadores de la corporación todavía esperaban el pago de su liquidación laboral.
