Agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía Adjunta contra la Legitimación de Capitales ejecutaron desde las 6 a. m. de este miércoles realizaron una serie de allanamientos en Alajuela y San José con el objetivo de desarticular una estructura criminal liderada por una exfuncionaria del Banco de Costa Rica (BCR) de apellidos Cabrera Palma, de 39 años, y un notario público apellidado García Barquero, de 47 años.
Tras el operativo, derivado del caso conocido como “Castillo de Princesas”, las autoridades detuvieron a ambos sospechosos de cometer el delito de legitimación de capitales provenientes de una red de explotación sexual que mutó hacia el narcotráfico.
El nombre se debe a que una de las principales propiedades de la organización, ubicada en San Francisco de Heredia, era identificada por los imputados como “Casa Castle”. Este inmueble no solo se utilizaba para los encuentros sexuales, sino que al parecer, también servía como bodega de seguridad para almacenar, distribuir y comercializar cocaína.

Los sitios allanados fueron una vivienda en un condominio en La Guácima de Alajuela y un salón de belleza ubicado en esa misma zona que es propiedad de la sospechosa. Además, las autoridades intervinieron una casa en San Sebastián, al sur de San José, donde reside el notario. Ambos miembros del grupo quedaron detenidos antes de las 7 a. m.
Vladimir Muñoz, subdircetor a. i. del OIJ precisó que la mujer, en apariencia, legitimaba capitales mediante ese salón de belleza y también por medio de la venta de vehículos.
La investigación tiene su origen en una causa abierta en 2018 cuando Cabrera Palma y su entonces pareja sentimental, Christian Jiménez Vargas, alias Fila (fallecido en 2021), administraban casas de citas en Heredia donde reclutaban mujeres para servicios sexuales.
Sin embargo, la investigación reveló que el grupo delictivo diversificó su “negocio”. Al menos desde 2019, la pareja incursionó en el almacenamiento y venta de cocaína, utilizando las mismas casas de citas como bodegas.

En conversaciones interceptadas por el OIJ, alias Fila confesó a Cabrera el éxito de una transacción de 700 kilos de droga: “Solo sepa que somos millonarios”, escribió Jiménez Vargas a la mujer, quien respondió con cautela: “Pollo, tenga cuidado a quién le vende...vea que pueden sapear”.
Las autoridades estiman que solo por esa operación los sospechosos obtuvieron ganancias cercanas a los $700.000. Cabrera Palma instruía a su pareja sobre la seguridad de la mercancía, ordenando que “hoy nadie puede venir” a la casa de citas para evitar testigos.
En setiembre del 2021 Cabrera fue detenida junto a su hermanastro y otra mujer durante cuatro allanamientos en San Francisco y San Pablo de Heredia, así como La Guácima y Taras de Cartago. La mujer cayó en manos de las autoridades cuando conducía un vehículo de lujo en Escazú y luego se intervino su vivienda.
En esa ocasión, dentro de una casa de citas fueron localizadas siete mujeres jóvenes que, en apariencia habrían sido contratadas por los sospechosos para prestar servicios sexuales. Aparentemente, producto del dinero obtenido por medio de ese ilegal negocio, los imputados habrían adquirido carros y propiedades de gran valor.
Antes de su detención, durante un tiempo, la mujer se habría trasladado a vivir a España, pero durante su ausencia la actividad ilícita se presume que la dirigía su hermanastro. En su estancia en el extranjero, tuvo a una hija que hoy tiene seis años.

Asesoría financiera
Un punto clave de la pesquisa que culminó con los operativos de este miércoles es el doble rol que desempeñaba Cabrera, ya que mientras supuestamente lideraba la organización criminal, mantenía un puesto estable en el Banco de Costa Rica. La Fiscalía sostiene que la sospechosa aprovechaba su cargo para “disfrazar la procedencia lícita de los recursos” y asesorar a la banda sobre cómo evitar las alertas del Sistema Financiero Nacional.
En un chat de febrero de 2019, Cabrera explicaba detalladamente cómo legitimar el dinero mediante la creación de sociedades anónimas sin actividad real, una de ellas fue mediante Inversiones F y F de Guanacaste S.A.: “Esa plata limpia sí la podemos prestar, sin problemas y limpio todo”, detalló la imputada en los mensajes interceptados.
El crecimiento patrimonial de la sospechosa fue “exponencial y desproporcional”. Adquirió vehículos de lujo —incluyendo un Mercedes Benz y un BMW— y múltiples propiedades en Alajuela y Puntarenas, pagando a menudo en efectivo o simulando precios irrisorios en las escrituras.
Falsa firma

Uno de los hallazgos durante la pesquisa involucra al notario García Barquero. Según el documento judicial, el 31 de mayo de 2021 —dos días después de la muerte de Christian Jiménez alias Fila—, Cabrera y el notario se reunieron para presuntamente fabricar una escritura pública falsa.
En el documento, el notario dio fe de que el fallecido había comparecido el 28 de mayo para donarle una finca en Heredia a Cabrera. Sin embargo, los rastreos telefónicos y la hora de compra de los timbres notariales delataron el supuesto fraude.
En una conversación recuperada, Cabrera admitió la maniobra para evitar que la familia de su pareja reclamara la herencia: “A mí me interesa la casa es por la liquidez que me genera”.
El notario García, detalla el documento, cobró ₡2,5 millones por el trámite tras lo cual escribió a Cabrera: “De verdad que Diosito te dé mucha paz”.
“En aras de salvaguarda o evitar que los bienes decomisados fueran mantenidos por las autoridades policiales se dieron todos estos movimientos de propiedad, los cuales produjeron diferentes resultados económicos”, agregó el subjefe de la Policía Judicial.
Fachada actual
A pesar de la muerte de su socio y los allanamientos previos, Cabrera continuó operando y se sospecha que en la actualidad utiliza el salón de belleza TC Beauty Center, en La Guácima, como mampara para mezclar dineros ilícitos con ingresos legales.
Se trata de un establecimiento en un centro comercial en una zona residencial, con centros educativos en las cercanías y muy concurrida. En redes sociales, la misma sospechosa acostumbraba a promocionar múltiples servicios que ofrecía el comercio.
El banco aclaró que Cabrera “no forma parte del Conglomerado Financiero BCR, desde el año 2019 no tiene relación alguna laboral con la entidad”.
Tras los allanamientos las autoridades decomisaron vehículos y documentación de las sociedades.

