
En noviembre de 2021, dos meses después de ser detenida por presunto proxenetismo, la exmodelo de apellidos Cabrera Palma, arrestada este miércoles por aparentemente liderar una red de legitimación de capitales, hizo una publicación en su cuenta de Facebook donde celebraba su “crecimiento como artista”, tras especializarse en powder brows, una técnica de micropigmentación en cejas.
Ese es uno de los servicios que ofrece el salón TC Beauty Center, según promocionan en sus redes sociales y que fue allanado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Fiscalía Adjunta Contra la Legitimación de Capitales y Persecución Patrimonial, el local se ubica en la Guácima de Alajuela.
Más tarde, en mayo de 2022 y a casi un año del asesinato su compañero sentimental Christian Rafael Jiménez Vargas, la sospechosa compartió en su Facebook otro comentario en donde se definía como una “mujer alfa” que “enfrenta la vida con coraje y se reinventa a sí misma para mejorar su versión”.
Para ese momento la sospechosa y otras personas que no fueron objeto de allanamientos en esta ocasión, ya eran investigados por el Ministerio Público, según se desprende del expediente el cual cita que “dentro del periodo temporal comprendido entre el año 2015 y hasta la actualidad, los encartados Cabrera Palma, Bolandi Cabrera y Valverde Solano, a sabiendas del origen ilícito del dinero, conformaron una estructura criminal dedicada a convertir, ocultar y encubrir recursos financieros provenientes de la actividad del proxenetismo y el narcotráfico”.

La investigación contra la estructura criminal del caso “Castillo de Princesas” detalla un crecimiento patrimonial “exponencial y desproporcional” de la presunta líder Cabrera Palma, quien habría aprovechado su experiencia como exfuncionaria del Banco de Costa Rica (BCR) para blindar activos mediante sociedades anónimas y compras subvaluadas. La entidad bancaria aclaró que la mujer no tiene vínculo con la institución desde 2019.
Según el expediente, el objetivo de la organización era “insertar fondos de procedencia delictiva en el Sistema Financiero”. Para ello, Cabrera y su entonces pareja, quien era conocido con el alias de Fila, constituyeron empresas como Inversiones F y F de Guanacaste S.A. y Morenna Beauty and Health S.A., que al parecer fueron utilizadas para titularizar bienes.

Flota de lujo
De las adquisiciones se desprende el gusto por los vehículos de alta gama, el 19 de febrero de 2019, Cabrera adquirió un Mercedes Benz, estilo GLE, valorado en $140.000 (unos ¢72 millones).
Sin embargo, la estrategia parecía consistir en declarar valores fiscales más bajos ante el Registro Nacional, un ejemplo es la compra de un Ford Explorer XLT 2016, adquirido en 2018. Aunque su precio de mercado era alto, la compra se registró por la “supuesta suma de ¢3.000.000”, ese vehículo encendió las alertas al ser vinculado también con otra investigación por narcotráfico conocida como el “caso Azteca”.
En noviembre de 2023 el vehículo fue anotado registralmente debido a su vinculación con el caso Azteca. Para la Fiscalía, este es un un indicio de que Cabrera Palma mantenía relaciones con la narcoactividad más allá del proxenetismo.
La flota continuó creciendo incluso después de la muerte de alias “Fila” ya que en octubre de 2021, de acuerdo con el expediente, Cabrera compró un BMW i3 REX por $30.000, pagados en cuatro tractos. Más recientemente, en junio de 2023, adquirió un Hyundai Santa Fe que, pese a tener un valor de hacienda de ¢22.270.000, la escritura notarial declaró que la compra fue de ¢5.500.000, justificando la transacción como la cancelación de una deuda prendaria.

Costosas propiedades
La inversión en bienes raíces fue objeto de investigación, desde 2016, Cabrera habría insertado fondos ilícitos al adquirir una finca en Alajuela valorada en $140.000, mediante un crédito hipotecario en el BCR para “disfrazar la procedencia lícita”.
Otros movimientos detectados por las autoridades fueron con sociedades, en 2019, Christian Jiménez (fallecido) compró dos fincas en Puntarenas de más de 5.000 m² cada una y una en Guanacaste, por las que declaró un pago de ¢5 millones por cada una en efectivo.
Dos años después, en junio de 2021, Cabrera realizó una “venta interna” de estos mismos terrenos entre sus propias sociedades (Inversiones F y F y 3-101-775524 S.A.). En la escritura, indicó ser empresaria y vendió los tres “en la suma de ¢10.000 (diez mil colones) cada inmueble”.
El movimiento más reciente ocurrió el 19 de abril de 2024 cuando Cabrera adquirió dos derechos de propiedad sobre una finca en San Rafael de Alajuela, según el avalúo, el valor real asciende a ¢174.393.404. No obstante, ante la notaria pública, Cabrera declaró haberlos comprado por la “supuesta suma de ¢7.000.000”, pagando cinco millones en el acto y el resto “en efectivo” un mes después.
“Hacer mucha plata y legal”
Las intervenciones telefónicas del expediente revelaron que el 7 de febrero de 2019, Cabrera le escribió a su pareja: “Bb creo que podemos hacer mucha plata y legal... Se me alumbró el bombillo”.
El supuesto plan incluía simular alquileres y aportes de socios falsos. “Aporte que usted hace a la sociedad y ahí tenemos la primera plata en la sociedad... un buen activo”, escribió la sospechosa, consciente de que “Hacienda nos puede brincar e investigarnos por fraude fiscal” si no justificaban los millones que manejaban en efectivo, los cuales llegaban a esconder “debajo del colchón” en sumas de hasta $100.000.
Según la fiscalía, la exmodelo utiliza el salón de belleza TC Beauty Center como fachada comercial, reportando ingresos mensuales ante la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) de ¢370.000.

