
Una mujer, cuyo apellido se desconoce, es la principal sospechosa por el delito de trata de personas con fines de explotación sexual en un comercio en San Jorge de San Carlos, Alajuela.
Un total de ocho víctimas fueron rescatadas por la Policía Profesional de Migración tras un allanamiento ejecutado el pasado jueves por la noche en el local.
Las afectadas sufrían coacción constante por parte de una presunta organización criminal que recibía beneficios económicos a cambio de la explotación de las mujeres.
Según la Policía, la red sospechosa captaba a las víctimas mediante manipulación emocional, control económico, amenazas indirectas, intimidación, dependencia afectiva, aislamiento, presión constante y el aprovechamiento de necesidades económicas o migratorias de las víctimas.
El Código Penal establece penas de seis a diez años de cárcel por el delito de trata de personas, cometido por quien por medio del uso de la fuerza u otras formas de coacción, promueva o ejecute el transporte, alojamiento o la recepción de una o más personas dentro o fuera del país, “para someterlas a trabajos o servicios forzados y otras formas de explotación laboral”.
También se incluye “la servidumbre, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, el matrimonio servil o forzado, la adopción irregular, la intermediación ilegal en procesos de acogimiento prenatal, la mendicidad forzada, el embarazo forzado y el aborto forzado, y la ejecución de cualquier forma de explotación sexual”.

Comercio reincidente en la zona
Este mismo establecimiento comercial registra antecedentes por actividades de la misma índole en el año 2020.
En esa ocasión, una intervención en el sitio permitió el rescate de 40 mujeres que permanecían en condiciones similares.
La estructura criminal administraba en aquel momento un total de 11 locales a lo largo del territorio nacional y utilizaba todos estos comercios de manera simultánea para el desarrollo del delito de trata de personas, según el reporte policial.
El nuevo operativo en San Carlos surgió ante el seguimiento de las actividades ilícitas en el lugar.
