
Cuando los agentes de la Policía de Control de Drogas (PCD), revisaron los búnkeres allanados este martes en los diques Miraflores y la Mora en Cartago, encontraron algo que a primera vista parecía una lista de compras: columnas trazadas a mano con horas, cantidades y nombres como “cantonés”, “alas” y “ensalada”.
Esas anotaciones no eran ingredientes. Eran los registros cifrados de las ventas de drogas que hacían integrantes del grupo criminal Los Maruja.
La Nación tuvo acceso a varios de los cuadernos y libretas incautadas durante los cinco allanamientos que la PCD y la Fiscalía ejecutaron desde las 6:00 a.m. de este martes contra la estructura criminal que domina esos territorios. Otros los decomisó la Fuerza Pública tras un recorrido nocturno la semana anterior.
Uno de los cuadernos estaba en poder de un sujeto que presuntamente administraba un búnker en el dique Miraflores. Al ver llegar a la Policía, el hombre huyó por el techo y dejó atrás un bolso con múltiples dosis de drogas y una pistola calibre 9 milímetros con el cargador lleno.
Según la PCD, ese hallazgo corresponde a una modalidad que han detectado recientemente y que se conoce como “bomba”: un combo en el que los traficantes empacan sus productos junto con un arma de fuego.
¿Qué dicen los mensajes?
En el cuaderno del administrador del búnker, una de las hojas mostraba columnas con la hora de inicio de las ventas, el tipo de sustancia entregada y la cantidad. Las abreviaciones EN, S, Tk y Cr aparecían repetidas. Una fuente relacionada con la investigación explicó su significado: EN es “ensalada”, el nombre que le dan a la marihuana; S es “suave”, así llaman a la cocaína; Tk son pastillas como el éxtasis, y Cr son cristales.
En otro domicilio allanado este martes, a un sospechoso le encontraron una hoja de diario con anotaciones bajo el título “Recarga #2”, es decir, la segunda tanda de ventas del día. Ahí aparecen abreviaciones como Cant., Alas, Ens. y Suav. La misma fuente detalló el código: Cant. es “cantonés”, el nombre que usan para los medios gramos de piedra de crack; Alas son piedras de crack enteras; Ens. es ensalada, o sea marihuana, y Suav. es suave, cocaína.
Durante el recorrido que este medio hizo el jueves pasado con la Fuerza Pública por esos mismos territorios, los agentes ya habían decomisado libretas similares en otros búnkeres. La PCD confirmó que el uso de estos registros cifrados es una práctica extendida dentro de la estructura, con el fin de confundir a las autoridades en caso de que algún miembro sea detenido con las sustancias ilícitas.
Los líderes de los Maruja son dos hermanos de apellido Sánchez conocidos como Machillo y Pepe, el primero está en prisión por homicidio, el segundo está libre pero radicado en San José. Ambos giran órdenes sobre la forma en que debe operar la organización, según explicó una fuente cercana a estas investigaciones.
En los últimos diez años alias Machillo y Pepe, pasaron de ser dos simples vendedores de droga en Vista Hermosa de Oreamuno, a jefear el grupo que extendió tentáculos por todo ese cantón, toda la zona de los Diques, Llanos de Santa Lucía y Orosi.
“En Los Maruja todo se mueve por lo que digan ellos, a nadie matan sin que lo ordenen y ¡Dios guarde! usted se los brinque”, confirmó esa fuente.
Las pugnas por las plazas para la venta de drogas entre los Maruja y la alianza conformada por los Gery, los Chacales y la banda de alias Gordo Julio, ha duplicado la cifra de homicidos en Cartago en este inicio de año. Una muestra de esta violencia focalizada es que en el dique la Mora han ocurrido tres de los 26 asesinatos registrados en este periodo.

