
Oficiales de la Fuerza Pública decomisaron este martes 30 estañones de cianuro de sodio que eran transportados en un camión sobre la ruta nacional 1, en Naranjo de Alajuela. Es el segundo cargamento que cae en el término de diez días, tras el decomiso del 27 de marzo en Barreal de Heredia.
El conductor del vehículo de carga es de apellidos Duarte Oporta, de origen nicaragüense, quien circulaba sin documentos de identidad y fue presentado ante la Fiscalía de Flagrancia, donde enfrenta cargos por tráfico ilegal de sustancias peligrosas en perjuicio de la salud pública, según el artículo 60 de la Ley Integral de Residuos Peligrosos.
Según el parte policial, los estañones interceptados frente a la soda el Peaje, estaban marcados con las siglas SODIUM CYANIDE N.WT 50 KGS. El Ministerio de Salud y las autoridades judiciales coordinaron el retiro seguro del cargamento.
La sospecha de las autoridades apunta al mismo destino: el cerro Conchudita, en Cutris de San Carlos, donde grupos criminales usan el cianuro para extraer oro de manera ilegal.
Antecedente
El 27 de marzo, agentes de la Dirección de Inteligencia y Seguridad detectaron un cargamento similar frente a la entrada del Centro Nacional de Abastecimiento y Distribución de Alimentos (Cenada), en Barreal de Heredia.
Según el expediente del caso, los imputados Rojas Castro y Arce Fuentes transportaban la carga ilícita en un camión marca Isuzu, color blanco, placas CL-253046.
El documento detalla que los oficiales se percataron de que los encartados transportaban las sustancias de manera ilícita, “motivo por el cual se coordinó con la unidad de Bomberos de Materiales Peligrosos quienes tomaron la muestra y confirmaron que era cianuro, realizando el decomiso de 30 contenedores, color verde agua, con la leyenda Sodium CYANIDE, NaCN 98%. MIN.N.W.T 50 KGS”. También les incautaron el camión, los teléfonos celulares y siete recipientes plásticos.
Rojas Castro y Arce Fuentes esperan juicio por flagrancia en los tribunales de Heredia por el mismo delito que ahora se le imputa al nicaragüense capturado este martes.
Daños en Conchudita
El cerro Conchudita, en la frontera con Nicaragua, es desde julio del 2025 escenario de una de las operaciones de minería ilegal más destructivas que ha enfrentado el país. La Nación constató, en una visita hecha en marzo, la construcción túneles artesanales de hasta 40 metros de profundidad, vegetación arrasada, tala indiscriminada y piletas de cianuración construidas con palos, lonas y tubería de PVC, sin ninguna medida de seguridad, en la margen del río San Juan.
La Fuerza Pública ha identificado más de 100 piletas en la zona de Cutris. El cianuro que se vierte en ellas no solo mata peces y animales por envenenamiento, sino que infiltra mantos acuíferos y contamina las fuentes de agua potable de comunidades enteras de la zona norte.
La fiebre del oro impulsa a cientos de coligalleros a destruir la montaña en busca de las vetas, el precio del mineral es su mayor estímulo; a marzo de 2026, una onza troy se cotizaba en $5.140. El Colegio de Geólogos estima que Conchudita podría contener hasta cinco millones de onzas, más del doble que Crucitas, con un valor potencial que supera los $10.000 millones.
Las autoridades calculan que el oro extraído de manera ilegal cruza en barcazas hasta Nicaragua, donde empresas chinas lo procesan para obtener porcentajes aún más altos del mineral.

