
Uno de los extranjeros que figuraba en la lista de deportados este viernes 13 de marzo se negó a abordar el avión y se quedó en el país.
En el documento se indica que la persona de apellido Andrews, originaria de Gran Bretaña, se encuentra en condición migratoria irregular en Costa Rica y “no desea regresar a su país”.
Según confirmó la Dirección General de Migración y Extranjería, esto se debe a que la persona interpuso un recurso.
“La persona de Gran Bretaña interpuso un recurso, por lo que se mantiene detenido por la Policía de Migración”, indicó la institución tras consulta de La Nación.
En la lista también figuraba otra persona de Honduras que señalaba que no deseaba regresar a su país. Sin embargo, en su caso sí se concretó la deportación.
“No había impedimento para su deportación”, indicó la institución.
¿Qué pasa cuando una persona no puede ser deportada?
De acuerdo con la entidad, cuando la Dirección General de Migración y Extranjería ordena una deportación, se analizan todas las circunstancias que puedan afectar el proceso. Si existe algún impedimento para que la persona regrese a su país de origen, se puede valorar su traslado a un tercer país que acepte recibirla.
“En caso de no existir impedimento alguno, se procede como corresponde; la deportación como tal se realiza porque la persona incumplió con la ley costarricense”, indicó la institución.
33 deportados
En total, 34 extranjeros estaban contemplados en el operativo; sin embargo, tras excluir al ciudadano británico que interpuso un recurso y no abordó el avión, finalmente fueron deportadas 33 personas —31 hombres y dos mujeres—, según informaron las autoridades.
Entre las nacionalidades incluidas en el grupo hay personas de Panamá, India, China, Gran Bretaña, Jamaica, México, El Salvador, Honduras, Colombia y Ecuador.

La mayoría de los extranjeros deportados había cometido algún delito en Costa Rica y ya había cumplido su condena, mientras que otros se encontraban en condición migratoria irregular en el territorio nacional.
Según la lista, algunos cumplieron penas desde dos meses hasta 23 años de prisión.
En este último caso, se trata de un ciudadano de China que permaneció ese tiempo en prisión por secuestro extorsivo.
Los demás casos detallados en el documento son los siguientes:
- Ecuatoriano de apellidos Murillo Catagua: 9 años de prisión por transporte de drogas.
- Ecuatoriano de apellidos Quiñónez Quiñónez: 8 años de prisión por tráfico internacional de drogas.
- Colombiano de apellidos Cantillo Lozano: 51 días de prisión por tentativa de robo agravado, violación de domicilio y estafa.
- Colombiano de apellidos Cauma Delgado: 6 años y 6 meses de prisión por infracción a la ley de psicotrópicos.
- Colombiano de apellidos García Vivas: 6 años de prisión por tráfico internacional de drogas.
- Colombiano de apellidos Calzada Hurtado: 9 años de prisión por transporte de drogas.
- Colombiano de apellidos Jaramillo Murillo: 8 años de prisión por tráfico de drogas.
- Colombiano de apellidos Mosquera Montenegro: 4 años de prisión por robo agravado.
- Colombiano de apellidos Arango Velásquez: 6 años de prisión por almacenamiento de droga.
- Panameño de apellidos Aguilar Ábrego: 12 años y 5 meses de prisión por abuso sexual contra persona menor de edad.
- Panameño de apellidos Salinas Aguilar: 6 meses de prisión por incumplimiento de medidas.
- Panameño de apellidos Chaman Ellis: 6 meses de prisión por hurto simple.
- Panameño de apellidos Villasanta Restrepo: 8 años de prisión por transporte de drogas.
- Panameño de apellidos Perigault Acevedo: 5 años de prisión por tráfico de drogas.
- Panameño de apellidos Alzamora Henríquez: 5 años de prisión por tráfico de drogas.
Este es el primer operativo conjunto de deportación de extranjeros realizado bajo este formato. En el pasado, lo habitual era que cada persona fuera trasladada de forma individual en vuelos comerciales, acompañada por un oficial de policía.
El operativo se realizó con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, el cual pagó $10.000 para los respectivos vuelos.

