
Jeremy Buzano Paisano, el único sospechoso de asesinar a Nadia Peraza, de 21 años, recibió su sentencia la tarde de este viernes en los Tribunales de Heredia.
El Tribunal Penal le dictó 79 años de cárcel por femicidio y suplantación de identidad.
El Tribunal acreditó que Buzano fue el único responsable de asesinar a Nadia, su expareja y madre de su hija, dentro del apartamento que alquilaba en Bajo Los Molinos, en San Rafael de Heredia. Allí, desmembró su cuerpo y lo almacenó en la refrigeradora.
Esta joven perdió contacto con su familia el 20 de febrero de 2024. Buzano permaneció viviendo en esa casa hasta el 7 de abril de ese mismo año, cuando decidió buscar un nuevo sitio donde vivir.
Se sabe que dejó Bajo Los Molinos ese día, porque una cámara de seguridad en el complejo lo captó sacando, con ayuda de un transportista a quien contrató por ¢15.000, la refrigeradora, una lavadora y otras cuantas pertenencias.
Se trasladó a San Pablo de Heredia con los restos de Nadia en ese electrodoméstico, atado con mecates tensos que impidieron que se abrieran sus dos puertas, pero que no imposibilitaron que dejara salir un olor desagradable una vez que llegó a su último destino.
Buzano arribó ese mismo día a una vivienda en San Pablo de Heredia y colocó esa misma refrigeradora en el patio frontal de la casa. La nevera era visible incluso desde la acera y, al no estar conectada a la corriente, desprendía olores putrefactos que, según constataron testigos durante el contradictorio, molestaban a los vecinos.
Buzano dormía a solo metros de esa refrigeradora, en un cuarto en la parte trasera de esa casa y, al lado de la puerta de ese aposento, colocó una caja con pertenencias suyas y de Nadia.
Así lo constató el Tribunal este viernes. El 16 de mayo de ese mismo año, cuando agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) hallaron los restos de Nadia dentro de la nevera, almacenados entre trapos, envases de plástico y bolsos. En esa caja de pertenencias a las puertas del cuarto del imputado, encontraron documentos de Nadia y un libro que fue aportado como prueba durante el contradictorio, que se tituló, “Cómo dibujar el cuerpo humano”.
El femicidio de Nadia estremeció al país e incluso a funcionarios judiciales con décadas de experiencia en el campo forense y de recolección de indicios. En el mes de debate, al menos dos manifestaron que nunca en su vida habían hallado un cuerpo humano en esas condiciones.
